A 65 años del terremoto del 60: el seguro como pilar clave en la resiliencia sísmica de Chile
- Seguro Visión

- 22 may 2025
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Este 22 de mayo se conmemoran 65 años del terremoto y maremoto de 1960, el evento sísmico más fuerte registrado en la historia mundial, con una magnitud de 9,5 grados Richter y epicentro en Valdivia. La tragedia no solo cambió la geografía del sur de Chile y dejó miles de víctimas, sino que también marcó un antes y un después en la forma en que el país enfrenta los desastres naturales.
En ese entonces, la industria aseguradora chilena era incipiente y carecía de la capacidad técnica y financiera para responder a una catástrofe de esa envergadura. Sin embargo, la experiencia dejó profundas lecciones que han guiado la evolución de un sector que hoy es un pilar central en la reconstrucción y recuperación postdesastre.
De la tragedia al aprendizaje: un modelo de resiliencia
Desde 1960, Chile ha fortalecido su cultura de prevención y resiliencia, en la que el seguro ha pasado a jugar un rol estratégico. Uno de los hitos más relevantes fue el terremoto de 2010, cuando el sector asegurador respondió con más de 8 mil millones de dólares en indemnizaciones, permitiendo una rápida recuperación de viviendas, empresas e infraestructura. Esta capacidad de respuesta fue crucial no solo para los asegurados, sino también para la reactivación de la economía nacional.
“El rol del mercado asegurador va mucho más allá de una compensación económica. La industria aporta en un aspecto social crucial: brinda la posibilidad de levantarse ante una tragedia sin perder el patrimonio”, destaca Eduardo Riquelme, director de ACOSEG.
Preparación constante ante nuevos riesgos
Hoy, frente a una realidad marcada por el aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos como incendios forestales, inundaciones y terremotos, las aseguradoras chilenas han desarrollado mecanismos robustos de gestión de riesgos, incluyendo modelos actuariales avanzados, reservas técnicas sólidas y sistemas de reaseguro internacional.
No obstante, persisten desafíos como el infraseguro, es decir, cuando las personas aseguran sus bienes por un valor menor al necesario para su reposición. Esto limita el alcance de las indemnizaciones y puede frustrar los procesos de recuperación. Por ello, el sector ha intensificado sus esfuerzos en educación financiera y cultura preventiva.
¿Cómo pueden prepararse mejor los asegurados?
La industria recomienda a las personas tomar un rol activo en su preparación frente a emergencias, con acciones como:
Revisar periódicamente sus pólizas de seguro.
Verificar que el valor asegurado refleje el costo real de reconstrucción o reemplazo.
Comprender bien las coberturas, exclusiones y deducibles.
Solicitar asesoría profesional, idealmente de un corredor de seguros con experiencia comprobada.
Desde ACOSEG, recalcan que la anticipación es fundamental: “El seguro no evita que ocurra una catástrofe, pero sí puede marcar la diferencia entre perderlo todo o contar con los medios para empezar de nuevo”.
Un compromiso con el futuro
A 65 años de uno de los mayores desastres naturales del planeta, Chile ha construido una sólida cultura de resiliencia en la que la industria aseguradora ocupa un lugar protagónico. En un contexto global donde los eventos extremos son cada vez más comunes, contar con una protección adecuada no es solo una decisión financiera inteligente, sino una herramienta esencial para salvaguardar la vida, el bienestar y el futuro de las familias y empresas del país.
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