Alza de secuestros en Chile impulsa demanda por seguros K&R: cómo funcionan y quiénes los contratan
- Seguro Visión

- 11 ago 2025
- 2 Min. de lectura
Chile registró 868 secuestros en 2024, la cifra más alta registrada desde 2014, marcando el año número 8 con más de 800 casos anuales desde un punto de inflexión en 2022 con un aumento del 68 % en un solo año. Además, aproximadamente un 38 % de estos delitos están vinculados al crimen organizado, y los secuestros con fines extorsivos y ajustes de cuentas están en aumento.
Este escenario de creciente violencia instrumental ha impulsado industrias como el blindaje, la seguridad privada y ahora despierta una creciente necesidad por seguros especializados contra secuestros.
¿Qué son los seguros K&R y quién los contrata?
Los seguros “Kidnap and Ransom” (K&R) protegen tanto a personas como organizaciones expuestas a riesgos elevados por secuestros. Originalmente diseñados para zonas de alta peligrosidad como partes de Latinoamérica, estos seguros ahora tienen vigencia en mercados como el chileno.
Coberturas típicas incluyen:
Pago de rescate
Pérdida durante el transporte de fondos
Fallecimiento o desmembramiento durante el secuestro
Costos legales o indemnizaciones
Gastos adicionales: atención médica, interrupción de operaciones, asesoría en comunicaciones, reubicación, entre otros
Servicios de consultoría en gestión de crisis, con capacitación incluida
Principales clientes:
Ejecutivos corporativos (C-Suite)
Organizaciones internacionales y ONG
Empresarios, profesionales con alto perfil o personas en riesgo
Empresas con exposición a zonas o mercados vulnerables
Situación actual en Chile y proyección del mercado
Con el aumento estructural de secuestros y su alta sofisticación, es probable que la demanda de seguros K&R crezca entre:
Familias con alto poder adquisitivo o personalidades expuestas
Empresas que envían colaboradores a zonas inseguras o poseen instalaciones vulnerables
Entidades que ya invierten en seguridad y ven el seguro como complemento lógico de mitigación
Mientras tanto, el mercado local aún carece de estatísticas sobre la penetración de estos seguros. La percepción es que siguen siendo nicho —ofrecidos por corredores especializados o aseguradoras internacionales—, pero la escalada criminal podría acelerar su adopción.
La persistencia y complejidad del secuestro como delito en Chile convierte a los seguros K&R en una herramienta cada vez más relevante. Aunque hoy están limitados a un segmento de alta exposición, su rol puede expandirse como respuesta directa a la inseguridad creciente.
Estar informado y contar con cobertura especializada puede marcar la diferencia entre una crisis desestabilizadora o una gestión eficaz y protegida en un entorno cada vez más impredecible.
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