Cautivas en alza: las grandes empresas apuestan por crear sus propias aseguradoras
- Seguro Visión

- 24 jun 2025
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En un contexto global marcado por el aumento de los riesgos, las presiones inflacionarias en los mercados aseguradores y una creciente necesidad de control financiero, cada vez más empresas de gran tamaño están optando por crear sus propias aseguradoras cautivas como estrategia para gestionar riesgos de forma más eficiente, reducir costos y acceder a coberturas diseñadas a medida.
Este modelo, aunque no es nuevo, ha ganado renovada fuerza en los últimos años, impulsado por la volatilidad del mercado asegurador tradicional, el encarecimiento de primas y el endurecimiento de condiciones en segmentos como el ciberseguro, las catástrofes naturales o la responsabilidad civil.
¿Qué es una aseguradora cautiva?
Una aseguradora cautiva es una compañía creada por una empresa matriz para asegurar sus propios riesgos. Esto permite a las organizaciones retener parte o la totalidad de sus riesgos, generar eficiencias fiscales, obtener mayor flexibilidad en el diseño de coberturas, acceder directamente a reaseguros internacionales y ganar autonomía frente a aseguradoras tradicionales.
Casos de éxito internacional
A nivel global, empresas como Coca-Cola, Google (Alphabet), BMW, Verizon y Amazon ya cuentan con aseguradoras cautivas que les permiten gestionar riesgos operativos, cibernéticos, de propiedad o incluso laborales de manera directa.
Coca-Cola, por ejemplo, opera su cautiva en Bermuda, donde administra riesgos de propiedad, responsabilidad civil y beneficios para empleados.
Alphabet ha utilizado su cautiva para cubrir riesgos tecnológicos, facilitando soluciones específicas para su negocio en rápida evolución.
Amazon, en tanto, ha fortalecido su infraestructura logística global con coberturas a medida a través de una estructura de reaseguro interno.
Este fenómeno no se limita a Estados Unidos. En Europa, grupos como Airbus y LVMH también han establecido cautivas como parte de su estrategia de resiliencia corporativa y optimización del capital.
¿Puede llegar esta tendencia a Chile?
En Chile, el uso de aseguradoras cautivas aún es muy limitado debido a restricciones regulatorias, tamaño de mercado y falta de tradición en este tipo de estructuras. Sin embargo, expertos del sector señalan que el país reúne condiciones favorables para que este modelo comience a explorarse, especialmente entre conglomerados con exposición internacional y una gestión avanzada de riesgos.
Sectores como minería, energía, retail, forestal o infraestructura podrían ser los primeros candidatos a evaluar estructuras cautivas en el extranjero, bajo jurisdicciones especializadas como Bermudas, Barbados o Vermont, donde existen marcos regulatorios favorables y experiencia consolidada.
Además, las reformas en curso en los marcos regulatorios financieros chilenos, junto con el avance en gobierno corporativo y ciberseguridad, podrían abrir la puerta en el mediano plazo para adaptaciones locales o vehículos híbridos que permitan implementar este modelo de manera gradual.
Ventajas y desafíos
Ventajas:
Mayor control sobre la gestión de riesgos.
Ahorro en primas y retención de utilidades.
Acceso directo al mercado de reaseguro internacional.
Flexibilidad para asegurar riesgos no tradicionales o emergentes.
Desafíos:
Complejidad operativa y regulatoria.
Necesidad de escala y capital mínimo importante.
Riesgos de gobernanza si no se gestiona con estándares técnicos adecuados.
Un camino posible para Chile
Si bien aún incipiente, el interés por las cautivas podría aumentar en Chile a medida que las grandes empresas busquen nuevas formas de protegerse frente a riesgos emergentes —como los cibernéticos o los climáticos— que están siendo cada vez más costosos o excluidos del mercado tradicional.
En este escenario, una revisión del marco regulatorio por parte de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) podría facilitar alternativas modernas de aseguramiento empresarial que promuevan la resiliencia corporativa y la innovación en la cobertura de riesgos.
El desafío será equilibrar la flexibilidad con una supervisión eficaz, asegurando que este instrumento beneficie tanto a las empresas como a la estabilidad del sistema financiero en su conjunto.
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