Electromovilidad y seguros: el nuevo riesgo silencioso en los puntos de carga
- Seguro Visión

- hace 2 horas
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El crecimiento de los vehículos eléctricos en Chile ya no es una tendencia, es una realidad. Impulsados por el alza sostenida en el costo de los combustibles y una mayor conciencia ambiental, cada vez más personas están optando por esta tecnología.
Pero junto con este avance, emerge un nuevo desafío para la industria aseguradora: los riesgos asociados a la infraestructura de carga.
La expansión de los puntos de carga
Hace pocos años, los puntos de carga eran escasos y se concentraban principalmente en estaciones de servicio o espacios públicos.
Hoy el escenario es completamente distinto.
Es cada vez más habitual encontrar cargadores en:
Domicilios particulares
Condominios y edificios
Estacionamientos de oficinas
Centros comerciales
Empresas
La carga se ha trasladado desde lo público hacia lo privado.
Y ahí es donde comienzan los riesgos.
El riesgo: baterías de litio y carga eléctrica
Los vehículos eléctricos utilizan baterías de ion-litio, una tecnología eficiente, pero que no está exenta de riesgos.
Durante el proceso de carga, especialmente si existen fallas en la instalación, pueden generarse:
Sobrecalentamientos
Cortocircuitos
Fallas eléctricas
Incendios de alta intensidad
Este tipo de incendios, además, presenta características complejas:
Alta temperatura
Difícil extinción
Posible reignición
No se trata de un riesgo teórico, es un riesgo real y creciente.
La importancia de instalaciones certificadas
Frente a este escenario, la normativa es clara: los puntos de carga deben estar debidamente autorizados y cumplir con estándares técnicos.
Una instalación de carga no certificada puede implicar:
Riesgo eléctrico
Daños a la propiedad
Responsabilidad civil frente a terceros
Pero hay un aspecto aún más crítico desde la perspectiva aseguradora:
Una instalación no homologada puede ser considerada ilegal.
El impacto en la cobertura de seguros
Aquí surge uno de los puntos más sensibles.
Si un siniestro —por ejemplo, un incendio— tiene su origen en una instalación eléctrica no autorizada, la compañía de seguros podría:
Rechazar la cobertura
Limitar la indemnización
Invocar exclusiones de la póliza
Esto genera un riesgo importante para el asegurado, muchas veces desconocido.
Un vacío de información para el cliente
Hoy, muchos usuarios de vehículos eléctricos:
Instalan cargadores en sus hogares
Adaptan conexiones eléctricas
Utilizan soluciones no certificadas
Sin tener claridad sobre:
Las exigencias normativas
Los riesgos asociados
El impacto en su cobertura de seguros
Aquí existe una brecha evidente de información.
El rol de la industria aseguradora
Este nuevo escenario obliga a la industria a actuar.
No basta con cubrir el riesgo. Es necesario definirlo, explicarlo y gestionarlo.
Algunas acciones clave:
Incorporar cláusulas claras
Las pólizas deben especificar:
Requisitos de instalación
Condiciones de cobertura
Exclusiones relacionadas
Educar al asegurado
Es fundamental informar:
Buenas prácticas
Requisitos técnicos
Riesgos asociados
Ajustar la suscripción
Evaluar:
Tipo de instalación
Certificación
Ubicación del punto de carga
Un nuevo riesgo emergente
La electromovilidad no solo cambia la forma en que nos movemos.
También redefine los riesgos.
Lo que antes era un simple “enchufe” hoy puede ser un punto crítico de exposición.
El avance de los vehículos eléctricos trae consigo beneficios evidentes, pero también nuevos desafíos que no pueden ser ignorados.
La infraestructura de carga, especialmente en espacios privados, se transforma en un elemento clave desde la perspectiva del riesgo.
Por ello, es fundamental que:
Las instalaciones cumplan con la normativa
Los asegurados estén informados
Las pólizas reflejen claramente estas condiciones
Porque en esta nueva realidad, no basta con tener seguro.
También es necesario entender qué se está asegurando… y en qué condiciones.
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