Explosión de camión de gas en Santiago: un siniestro mayor con profundas implicancias para la industria aseguradora
- Seguro Visión

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El grave siniestro ocurrido en la intersección de la Ruta 5 Norte con General Velásquez, en Santiago, ha impactado profundamente al país por la magnitud de sus consecuencias humanas y materiales. El accidente se produjo cuando un camión que transportaba gas licuado volcó y posteriormente explotó, generando una potente onda expansiva y un incendio de grandes proporciones que afectó un amplio radio alrededor del punto del siniestro.
El evento dejó cuatro personas fallecidas —incluido el conductor del camión—, una persona desaparecida y al menos 17 heridos, varios de ellos con quemaduras extremadamente graves que comprometen entre el 50% y el 92% de su cuerpo. A ello se suman 99 vehículos dañados, incluido un tren, muchos de los cuales presentan pérdida total, además de posibles daños estructurales en evaluación en el puente donde ocurrió el accidente.
Más allá de la tragedia humana, este accidente constituye un siniestro de gran magnitud desde la perspectiva aseguradora, cuyas consecuencias económicas podrían extenderse durante años y cuyos montos finales probablemente serán definidos en tribunales.
Un siniestro de alta complejidad aseguradora
Los accidentes que involucran transporte de sustancias peligrosas representan uno de los escenarios de mayor exposición para la industria aseguradora. La combinación de daño personal masivo, destrucción de bienes, impacto en infraestructura pública y responsabilidad civil puede generar pérdidas de muy alta cuantía.
En este caso, la explosión generó daños materiales en un radio cercano a los 200 metros, afectando vehículos particulares, transporte ferroviario e infraestructura vial. La evaluación de los daños aún está en desarrollo, especialmente respecto del puente donde ocurrió el accidente, el cual estuvo expuesto a temperaturas extremadamente altas y a la presión de la onda expansiva.
Este tipo de siniestros se caracteriza por:
Múltiples víctimas
Numerosos terceros afectados
Daños materiales masivos
Responsabilidad civil compleja
Peritajes técnicos extensos
Procesos judiciales prolongados
Todo indica que este caso seguirá ese patrón.
El conductor: trabajador de la empresa
De acuerdo con la información conocida hasta ahora, el conductor fallecido era trabajador directo de Gasco GLP S.A., empresa propietaria del camión que transportaba gas licuado al momento del accidente.
Este antecedente es relevante desde la perspectiva aseguradora, ya que implica la activación de coberturas laborales y corporativas adicionales, además de las pólizas propias del vehículo y de la responsabilidad civil empresarial.
Un siniestro que activará múltiples pólizas
Desde el punto de vista asegurador, este evento implicará la activación simultánea de numerosas coberturas.
Entre ellas probablemente se incluyen:
Seguro de vida corporativo
El fallecimiento del conductor activará las coberturas de vida colectivas asociadas a su relación laboral con la empresa.
Seguro de accidentes del trabajo
El accidente constituye claramente un siniestro laboral, por lo que también intervendrá el sistema de la Ley 16.744 a través de la mutualidad correspondiente.
SOAP
Las víctimas lesionadas o fallecidas que se encontraban en los vehículos involucrados tendrán derecho a indemnizaciones bajo el Seguro Obligatorio de Accidentes Personales.
Seguro del camión
La póliza del vehículo deberá responder al menos por:
Daños al vehículo asegurado
Pérdida total del equipo
Responsabilidad civil del vehículo
Daños causados a terceros
Responsabilidad por la carga
Dado que el accidente involucró gas licuado —una sustancia altamente inflamable— podrían activarse coberturas específicas asociadas al transporte de carga peligrosa.
Responsabilidad civil empresarial
Probablemente será la cobertura más relevante y de mayor impacto económico. A través de ella deberán enfrentarse indemnizaciones por:
Daño emergente
Lucro cesante
Daño moral
Lesiones graves
Fallecimientos
Daños a vehículos
Daños a instalaciones
Posibles daños a infraestructura pública
Es altamente probable que una parte significativa de estas indemnizaciones se determine mediante procesos judiciales, especialmente en materia de daño moral y lucro cesante.
Un siniestro potencialmente de muy alta cuantía
Aunque aún es prematuro estimar el costo final del accidente, todos los antecedentes apuntan a que se tratará de un evento de alta cuantía para el mercado asegurador chileno.
La combinación de factores resulta particularmente significativa:
Víctimas fatales y lesionados graves
Quemaduras de extrema gravedad
Gran número de terceros afectados
Vehículos con destrucción total
Posibles daños estructurales
Responsabilidad civil masiva
Transporte de sustancia peligrosa
Además, la eventual reparación o reconstrucción del puente podría agregar nuevos costos relevantes si se confirman daños derivados de la explosión y del calor extremo.
El rol del reaseguro
Eventos de esta naturaleza suelen involucrar también al mercado reasegurador internacional. Es probable que una parte relevante de las pérdidas sea absorbida por contratos de reaseguro asociados a responsabilidad civil y riesgos industriales.
Dadas las características del siniestro y los montos potencialmente involucrados, es altamente probable que se activen capas adicionales de protección reaseguradora, particularmente contratos de Exceso de Pérdida, diseñados precisamente para enfrentar eventos de baja frecuencia pero de alto impacto económico.
Este tipo de estructuras permite a las compañías aseguradoras limitar su exposición individual frente a siniestros catastróficos con múltiples víctimas y daños masivos, transfiriendo parte relevante del riesgo a los mercados internacionales de reaseguro.
En siniestros con múltiples lesionados graves y daños extensivos a terceros —como el ocurrido en Santiago— la acumulación de pérdidas puede superar rápidamente las retenciones directas de las compañías, haciendo especialmente relevante la activación de estos programas de protección.
Un siniestro que hará revisar coberturas
Accidentes de esta magnitud suelen tener efectos que van más allá de las compañías directamente involucradas. Es muy probable que este evento lleve a muchas organizaciones a revisar sus programas de seguros.
Particularmente aquellas empresas cuya operación implica riesgos potencialmente catastróficos, como:
Transporte de combustibles
Transporte de gas
Sustancias químicas
Materiales peligrosos
Operaciones industriales de alto riesgo
Este tipo de eventos suele generar preguntas clave:
¿Son suficientes los límites de responsabilidad civil?
¿Existen coberturas adecuadas para daños masivos?
¿Están correctamente cubiertos los riesgos de carga peligrosa?
¿Los montos asegurados reflejan el riesgo real?
Un recordatorio del alcance real del riesgo
La explosión del camión de gas en Santiago constituye un recordatorio dramático de que los riesgos de baja frecuencia pero alto impacto siguen siendo una realidad permanente en muchas actividades económicas.
Desde la perspectiva aseguradora, este tipo de eventos pone en evidencia la importancia de contar con programas de seguros adecuados, límites de responsabilidad suficientes y una correcta identificación de los riesgos operacionales.
Todo indica que este siniestro quedará como uno de los eventos de responsabilidad civil más relevantes de los últimos años en Chile, y probablemente marcará un punto de referencia para la evaluación futura de coberturas en actividades con potencial de daño masivo.
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