MCC de Fonasa: mejoras en la licitación, pero persisten los riesgos
- Seguro Visión

- 21 oct 2025
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El Fondo Nacional de Salud (Fonasa) dio paso a una nueva fase en el diseño de su Modalidad de Cobertura Complementaria (MCC), luego de que la primera licitación destinada a seleccionar aseguradoras se declarase desierta a fines de junio, pues ninguna compañía presentó oferta.
Ante ese revés, Fonasa trabajó en ajustar las bases del proceso licitatorio con el fin de seducir al mercado de seguros de vida, y evitar que la única alternativa viable quede en un contrato directo.
El pasado viernes la entidad publicó las nuevas bases, que la industria aseguradora y diversos expertos califican como una mejora relevante en comparación con la propuesta original, pues incorporan varios de los planteamientos del mercado. En paralelo, Fonasa también publicó un nuevo arancel para la MCC, en un intento por lograr que más clínicas privadas se adhieran a esta modalidad —un factor clave para que las aseguradoras evalúen la viabilidad de ofertar.
¿Qué cambia en esta nueva convocatoria?
Entre los principales ajustes se destacan:
La incorporación de un mecanismo de stop loss, por el cual si la siniestralidad acumulada en los primeros doce meses supera el 115 %, a partir de ahí el riesgo será compartido: 80 % lo asumirá Fonasa, y 20 % la aseguradora. Si se sobrepasa un umbral del 140 %, se convocará una mesa técnica de evaluación.
Se permite la participación de varias aseguradoras en coaseguro, y la licitación se divide en siete “fracciones” para que los oferentes puedan presentar ofertas por diferentes partes del mercado.
Reducción de las multas impuestas a aseguradoras y ampliación del plazo de implementación desde dos a cuatro meses, con opción a seis.
Cambio en el tratamiento de la “tercera carga”: desaparece la gratuidad propuesta inicialmente, y en su lugar se establece un descuento de 50 % en la prima a partir de esa etapa.
Reducción del tope anual por asegurado de 500 UF a 400 UF.
Los desafíos que persisten
A pesar de las mejoras, los analistas advierten que todavía hay riesgos importantes. Por ejemplo:
Aún no hay certeza de qué prestadores de alta complejidad se incorporarán a la red privada de la MCC, lo cual es determinante para que las aseguradoras puedan dimensionar su oferta.
El riesgo de selección adversa o uso oportunista del seguro sigue latente, pues no se han incorporado filtros y mecanismos de contención suficientes.
En materia fiscal, aunque Fonasa sostiene que esta modalidad “no implicará mayor gasto fiscal”, expertos estiman que sí tendrá impacto en el presupuesto público a mediano plazo.
Un calendario clave
Las fechas relevantes del nuevo proceso son las siguientes:
Las aseguradoras pueden presentar preguntas hasta el 6 de noviembre, y Fonasa publicará las respuestas el 26 de noviembre.
El acto de apertura técnica y económica tendrá lugar el 26 de diciembre, y la adjudicación está programada para el 25 de enero.
Con esta segunda convocatoria, Fonasa busca compensar el fracaso inicial y generar condiciones más atractivas para que el sector asegurador participe. Aunque se han dado pasos en la dirección correcta, la viabilidad de la MCC dependerá en gran medida de la adhesión de prestadores privados de alto nivel, de la capacidad de las aseguradoras para asumir riesgos y de que los incentivos resulten suficientes para cubrir costos y riesgo. Si alguno de esos elementos falla, el resultado puede terminar siendo una contratación directa y un seguro con bastantes limitaciones.
En ese contexto, lo que está en juego no es menor: la MCC representa una apuesta por complementar la cobertura pública y privada en salud, pero para que cumpla con esa promesa debe lograr equilibrio entre atractivo para el mercado, cobertura real para los afiliados y sostenibilidad financiera para el Estado.
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