Nuevas normas del GAFI: Desafíos para el Oficial de Cumplimiento en Chile
- Seguro Visión

- 26 sept 2025
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El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), organismo intergubernamental que fija estándares globales para combatir el lavado de activos, la financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva, ha actualizado recientemente sus recomendaciones. Estos cambios imponen nuevas exigencias a los sistemas de cumplimiento de las compañías financieras y aseguradoras, fortaleciendo el rol estratégico del Oficial de Cumplimiento.
Impacto directo en la labor del Oficial de Cumplimiento
Con las nuevas disposiciones, los Oficiales de Cumplimiento enfrentan un escenario más exigente en el que deben:
Reforzar el monitoreo transaccional: la trazabilidad y análisis de operaciones sospechosas requieren mayor detalle y soporte tecnológico.
Aumentar la evaluación de riesgos: ya no basta con segmentar clientes; ahora se exige una gestión dinámica y permanente de riesgos vinculados a productos, canales de distribución y jurisdicciones.
Reportar con mayor eficiencia: los plazos y formatos de reporte de operaciones sospechosas se vuelven más estrictos, lo que obliga a las compañías a contar con sistemas robustos y personal altamente capacitado.
Fortalecer la cultura organizacional de cumplimiento: se requiere mayor involucramiento de la alta dirección, promoviendo que el cumplimiento no sea solo una función aislada, sino parte de la estrategia corporativa.
Relación del GAFI con Chile
Chile, como miembro del GAFILAT (Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica), adapta sus normativas internas en función de los estándares definidos por el GAFI. En el caso del sector asegurador, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) emite normativas que alinean las obligaciones locales con las recomendaciones internacionales.
Esto implica que el Oficial de Cumplimiento en Chile debe:
Asegurar que la compañía aplique políticas de conozca a su cliente (KYC) con estándares internacionales.
Garantizar el cumplimiento de la Ley N° 19.913 y circulares de la CMF, que reflejan las exigencias del GAFI en materia de prevención de lavado de activos y financiamiento del terrorismo.
Coordinarse con la Unidad de Análisis Financiero (UAF) para reportar operaciones sospechosas bajo los lineamientos actualizados.
Un rol más estratégico que operativo
En este nuevo contexto, el Oficial de Cumplimiento deja de ser visto solo como un fiscalizador interno para transformarse en un gestor estratégico de riesgos reputacionales y legales, cuyo trabajo protege no solo a la compañía, sino también la integridad y estabilidad del mercado financiero chileno en su conjunto.
En palabras de expertos del sector, “los estándares del GAFI no son una carga administrativa más, sino una oportunidad para robustecer la confianza en el sistema financiero chileno y reforzar su competitividad internacional”.
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