PYMES y el Desafío del Aseguramiento: Un Mercado Grande con Barreras Invisibles
- Seguro Visión

- 13 may 2025
- 2 Min. de lectura
En América Latina y particularmente en Chile, las pequeñas y medianas empresas (PYMES) representan más del 90% del tejido empresarial. Sin embargo, a pesar de su relevancia económica y social, este segmento sigue estando subatendido por la industria aseguradora. Contratar un seguro sigue siendo una tarea difícil, costosa y muchas veces desalentadora para las PYMES, lo que revela una desconexión estructural entre la oferta aseguradora y las necesidades reales de este vasto mercado.
Una relación desigual
Desde la perspectiva de las aseguradoras, las PYMES generan desafíos operativos complejos. Cada empresa, al operar de forma individual, representa una prima baja y, al mismo tiempo, un alto costo de gestión. Esto significa que, para las compañías de seguros, asegurar a una PYME puede ser tan demandante como asegurar a una gran empresa, pero con un retorno significativamente menor.
Además, muchas veces las PYMES presentan altos niveles de riesgo no estandarizado, carecen de historial asegurador, tienen poca cultura de prevención o una estructura informal que dificulta la evaluación técnica.
Frente a esta realidad, muchas compañías optan por priorizar clientes corporativos de alto primaje, que ofrecen mayor rentabilidad y requieren menos esfuerzo relativo por cada peso asegurado. Esta lógica excluye a un gran número de pequeñas empresas que, aunque necesitan protección, no logran ser vistas como clientes estratégicos por el mercado asegurador.
Esto genera una brecha de protección importante en el ecosistema económico, dejando a miles de empresas vulnerables frente a riesgos como incendios, robos, ciberataques, responsabilidad profesional, accidentes laborales o desastres naturales.
Un mercado que exige un enfoque especializado
Para aprovechar el verdadero potencial de este segmento, se requiere un enfoque asegurador distinto: productos modulares, empaquetados, de fácil comprensión y contratación digital. Además, se vuelve clave apoyarse en tecnologías como la inteligencia artificial y el big data para evaluar riesgos de forma remota y automatizada, reduciendo costos operativos y haciendo más viable la atención masiva.
Las alianzas con gremios, cámaras de comercio, fintechs, bancos y marketplaces B2B también pueden ser un canal efectivo para llegar a estas empresas con soluciones personalizadas y escalables.
El seguro, un lujo para algunas
La consecuencia directa es que muchas PYMES operan desprotegidas o subaseguradas, expuestas a pérdidas por incendios, robos, interrupciones operativas, accidentes laborales o incluso ciberataques. Para muchas de ellas, contratar un seguro no es visto como una inversión estratégica, sino como un gasto difícil de justificar en un contexto de flujos ajustados, escaso asesoramiento y productos poco flexibles.
En palabras simples: el seguro para PYMES sigue siendo un lujo en vez de una herramienta de continuidad de negocio. Y eso no solo es un problema para las empresas, sino también para el sistema financiero, los proveedores, los trabajadores y el ecosistema económico en su conjunto.
Las PYMES no son un nicho: son la mayoría. Pero para integrarlas plenamente al ecosistema asegurador, la industria debe dejar atrás los modelos tradicionales y diseñar soluciones adaptadas a sus características y necesidades reales. El reto no es solo comercial, sino estratégico: proteger al corazón del emprendimiento y la productividad es también asegurar el desarrollo sostenible de nuestras economías.
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