Reforma a Fondos de Inversión: un riesgo para la diversificación y solvencia del sector asegurador
- Seguro Visión

- 28 jul 2025
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El proyecto de ley que busca modificar la Ley N°20.712, que regula los fondos de inversión en Chile, plantea un cambio tributario con consecuencias relevantes —y potencialmente perjudiciales— para el sector asegurador. La iniciativa propone que las utilidades distribuidas por fondos de inversión sean reconocidas como renta líquida imponible por parte de los contribuyentes que las reciben, buscando así limitar el uso de estos vehículos para el diferimiento permanente del Impuesto de Primera Categoría.
Aunque el objetivo de cerrar brechas de elusión es legítimo, la reforma, en su diseño actual, podría tener efectos colaterales graves para la industria de seguros, afectando su capacidad de invertir eficientemente y cumplir con sus obligaciones regulatorias y contractuales.
Inversiones alternativas bajo amenaza
Las compañías de seguros chilenas están sujetas a exigencias prudenciales estrictas que las obligan a diversificar y proteger su portafolio de inversiones. En ese contexto, los activos alternativos, como capital privado, deuda privada, infraestructura e inversiones inmobiliarias, cumplen un rol clave en la construcción de carteras resilientes y rentables a largo plazo.
Sin embargo, a diferencia de otros inversionistas institucionales, las aseguradoras no pueden invertir directamente en muchos de estos activos debido a restricciones regulatorias y operativas. La vía más eficiente —y en muchos casos la única viable— es hacerlo a través de fondos de inversión locales, especialmente fondos alimentadores (feeder) registrados en Chile.
Con el nuevo esquema propuesto, la tributación de las utilidades distribuidas por estos fondos implicaría un tratamiento fiscal más oneroso, encareciendo significativamente la exposición a estos instrumentos y generando una distorsión en la asignación de activos. Esto podría llevar a las aseguradoras a reducir su participación en este tipo de inversiones, en favor de instrumentos más tradicionales, pero menos rentables o diversificados.
Impacto sobre la eficiencia y estabilidad del sistema
Este desincentivo tendría consecuencias múltiples:
Menor diversificación de las carteras, lo que podría aumentar el riesgo sistémico del sector asegurador ante crisis financieras o eventos extremos.
Mayor costo del capital regulatorio, al verse afectada la rentabilidad ajustada por riesgo de las inversiones que respaldan las reservas técnicas.
Reducción de la inversión institucional en sectores clave para el desarrollo económico, como infraestructura o vivienda.
Desalineación con las mejores prácticas internacionales, donde los seguros son actores fundamentales en la financiación de largo plazo vía activos alternativos.
Un llamado al diálogo técnico
El diseño tributario de los fondos de inversión debe resguardar la integridad del sistema fiscal, pero también considerar las particularidades de los actores que operan bajo regulaciones específicas, como las aseguradoras. Gravar con dureza la única vía eficiente que tienen para invertir en ciertos activos es, en la práctica, penalizar una conducta que no tiene fines elusivos, sino prudenciales.
En este sentido, resulta urgente un diálogo entre el regulador tributario, el sector asegurador y la CMF, para identificar soluciones que eliminen posibles abusos sin debilitar el rol estratégico que cumplen los seguros en la economía chilena.
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