Robo de vehículos en el norte: impacto en el mercado de seguros y alza en el riesgo asegurador
- Seguro Visión

- 8 sept 2025
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El robo de vehículos sigue siendo uno de los principales dolores de cabeza para la seguridad pública y para el mercado asegurador en Chile. Según datos de Carabineros, en 2024 se registraron 40.232 encargos por robo de automóviles, de los cuales 2.341 ocurrieron en la Región de Antofagasta, lo que la posiciona como la zona con mayor incidencia en la macrozona norte. Le siguen Coquimbo con 1.302 casos y Tarapacá con 1.127.
La particularidad de esta concentración radica en la cercanía con la frontera con Bolivia, país al cual muchos de estos vehículos son trasladados para ser comercializados en las llamadas ferias “chutas”, donde circulan sin documentos formales ni registros oficiales.
Consecuencias para el mercado asegurador
Para la industria de seguros, este fenómeno representa un desafío creciente. Una mayor incidencia de robos implica un aumento en la siniestralidad, lo que se traduce en primas más altas, mayores exigencias en materia de seguridad vehicular y, en algunos casos, la restricción de coberturas para determinados modelos considerados de alto riesgo.
Las aseguradoras que operan en la zona norte deben ajustar constantemente sus políticas de suscripción y tarificación, considerando que la probabilidad de indemnización por robo es significativamente mayor que en otras regiones del país.
El impacto en los conductores
Para los propietarios de vehículos en regiones como Antofagasta, Tarapacá y Coquimbo, la contratación de un seguro se vuelve más cara y, al mismo tiempo, más necesaria. La diferencia de primas puede ser notoria respecto de zonas con menor incidencia de robos, como el sur del país. Además, las compañías suelen exigir medidas adicionales, como el uso de GPS, cortacorrientes o sistemas de inmovilización.
Mirada hacia adelante
El mercado asegurador enfrenta el reto de equilibrar protección y sostenibilidad en una zona marcada por el alto riesgo de robo de vehículos. Al mismo tiempo, se requiere un trabajo conjunto entre autoridades y aseguradoras para disminuir la incidencia del delito, mejorar los sistemas de trazabilidad de automóviles y reducir los incentivos para el comercio ilegal en las ferias “chutas”.
Mientras tanto, los conductores del norte deberán convivir con primas más elevadas y mayores requisitos de seguridad, en un escenario donde el seguro automotriz se vuelve casi indispensable para proteger el patrimonio familiar frente a la creciente amenaza del robo.
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