Del Open Banking al Open Insurance: la próxima revolución financiera ya se asoma en Chile
- Seguro Visión

- 28 jul 2025
- 3 Min. de lectura
Tras la implementación del Open Banking en Chile, impulsado por la Ley Fintec, el sector financiero vive una transformación que pone al cliente en el centro y abre paso a nuevos modelos de competencia y colaboración. En este escenario, el siguiente paso natural es el Open Insurance, un concepto que ya comienza a ganar terreno en otras economías y que plantea profundas oportunidades —y también desafíos— para el mercado asegurador.
¿Qué es el Open Insurance?
El Open Insurance es un modelo que permite compartir información del sector asegurador de forma estandarizada y segura, siempre con el consentimiento explícito del cliente. Esto incluye datos personales, historial de seguros, siniestros, coberturas vigentes, hábitos de conducción, entre otros. La lógica es simple: si un cliente puede compartir su historial bancario para acceder a mejores productos financieros, ¿por qué no podría hacer lo mismo con su historial asegurador?
Este modelo se apoya en tecnologías como las APIs abiertas (interfaces de programación) que permiten a terceros —insurtechs, corredores digitales u otras aseguradoras— acceder a estos datos para ofrecer productos personalizados, cotizaciones en tiempo real o servicios innovadores de prevención y asistencia.
¿Por qué es relevante para Chile?
Chile cuenta con condiciones propicias para avanzar hacia el Open Insurance. La experiencia regulatoria con la CMF, el nivel de bancarización, el desarrollo de las insurtechs y la madurez tecnológica del mercado asegurador posicionan al país como un potencial líder regional en esta materia. Además, la Ley Fintec ya establece principios que podrían extenderse naturalmente al ámbito asegurador.
Beneficios esperados
Empoderamiento del cliente: mayor control sobre su información y acceso a productos más personalizados y competitivos.
Fomento de la innovación: apertura a nuevos actores, servicios digitales y modelos de negocio como seguros por uso, modulares o embebidos.
Mejora de la competencia y transparencia: comparadores automáticos, cotizaciones en línea y mayor dinamismo en la oferta.
Mayor penetración del seguro: al facilitar la distribución digital y la comprensión del valor asegurador.
Contribución al ahorro interno: al posicionar al seguro como herramienta de protección financiera y previsional.
Dificultades en su implementación
No obstante, los desafíos son importantes:
Protección de datos sensibles: los seguros manejan información médica, financiera y conductual que requiere altos estándares de ciberseguridad y regulación.
Estándares técnicos comunes: es clave definir APIs interoperables que permitan compartir datos de forma efectiva entre actores diversos.
Voluntad del mercado: algunos incumbentes pueden resistirse a abrir sus bases de datos sin un marco que asegure equidad competitiva.
Educación del consumidor: los usuarios deben entender qué datos comparten y con qué fines, para evitar asimetrías o malos usos.
Marco regulatorio claro: se requiere una normativa progresiva, que parta con proyectos piloto, involucre a todos los actores y sea supervisada por la CMF.
¿Cómo debería implementarse?
Una hoja de ruta razonable para Chile podría seguir cuatro etapas:
Inicio voluntario, con estándares de datos públicos (productos, coberturas, tarifas).
Pilotos supervisados, donde los asegurados puedan compartir voluntariamente su información para acceder a mejores productos o servicios.
Regulación progresiva, impulsada por la CMF, que defina derechos, deberes, ciberseguridad y gobernanza de datos.
Integración con Open Finance, creando un ecosistema integral de protección financiera, ahorro y salud patrimonial.
El momento es ahora
Así como el Open Banking ya es una realidad, el Open Insurance está en el horizonte cercano. Su implementación no solo es una cuestión de modernización tecnológica, sino de equidad, eficiencia y desarrollo. El seguro puede y debe convertirse en un actor activo de la transformación financiera y social del país.
Apostar por un sistema de seguros más abierto, competitivo y centrado en el cliente es avanzar hacia un mercado más dinámico, inclusivo y resiliente. Para eso, la conversación debe comenzar ahora, entre aseguradoras, reguladores, insurtechs y, sobre todo, los propios asegurados.
Comentarios