El ecosistema insurtech latinoamericano consolida su madurez y cierra 2025 con más de 530 startups y US$ 200 millones en inversión
- Seguro Visión

- 3 feb
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El sector insurtech de América Latina cerró 2025 con señales claras de consolidación y madurez. De acuerdo con el informe Latam Insurtech Journey, elaborado por Digital Insurance LATAM con el patrocinio de Mapfre, el ecosistema alcanzó las 536 startups activas y una financiación total de 199 millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 117% respecto de 2024.
Si bien estas cifras aún están lejos de los máximos históricos registrados en 2021 y 2022 —los denominados “años locos de la inversión”—, el desempeño de 2025 confirma una recuperación sólida y más sostenible, en un contexto de mayor disciplina financiera y selección natural del mercado.
Un crecimiento más selectivo, pero más sano
El aumento del número de insurtech en la región fue del 7% neto durante 2025, con la creación de 73 nuevas startups, mientras que la tasa de mortalidad continuó descendiendo hasta situarse en un 8% anual, frente al 9,4% del año anterior. Este equilibrio entre nacimientos y cierres refuerza la idea de un ecosistema más robusto, menos especulativo y mejor preparado para escalar.
En los últimos cuatro años, el sector vivió una transformación profunda: casi la mitad de las startups desaparecieron, pero surgieron 330 nuevas, lo que dio origen a un ecosistema muy distinto al de 2022. Como destaca Hugues Bertín, CEO de Digital Insurance LatAm, hoy se observa “menos distribución y más habilitadores tecnológicos”, junto con una mayor orientación a resolver problemas reales del mercado asegurador.
Brasil, México y Chile lideran el mapa regional
Brasil sigue siendo el principal polo insurtech de la región, con 214 startups, seguido por México con 139. Sin embargo, su peso relativo ha disminuido desde el 33% al 28%, reflejando una mayor diversificación geográfica del ecosistema.
En este escenario, Chile se consolida como el tercer mercado insurtech de América Latina, alcanzando las 100 startups activas, lo que implica un crecimiento anual del 25%. Junto con Uruguay y México, Chile figura entre los países con mayor dinamismo, confirmando su atractivo como hub de innovación aseguradora.
El “factor multilatino” como clave de supervivencia
Uno de los fenómenos más relevantes del informe es el avance de la internacionalización. Durante 2025, la expansión internacional creció un 21%, y el 19% del total de insurtech ya opera en más de un país o proviene de fuera de la región.
Perú, Argentina y Chile lideraron este impulso, mientras que Brasil, tradicionalmente más cerrado por tamaño y cultura, comenzó a mostrar una apertura incipiente: el 11% de sus insurtech ya son extranjeras.
Este fenómeno no es menor. Las startups multilatinas presentan una tasa de mortalidad tres veces inferior a la de las insurtech locales, lo que refuerza la idea de que la capacidad de escalar regionalmente es hoy un factor crítico de resiliencia y sostenibilidad.
Habilitadores tecnológicos superan a la distribución
Por primera vez, los habilitadores tecnológicos representan la mayoría del ecosistema, con un 51% del total de startups, desplazando a las insurtech enfocadas exclusivamente en la distribución digital.
Dentro de este grupo destacan las soluciones orientadas a:
Digitalización de la intermediación tradicional (17%)
Gestión de siniestros (14%)
Detección de fraude, riesgos, pricing y suscripción (7%)
En paralelo, la distribución sigue siendo relevante (49%), aunque con una evolución en sus modelos. Parte importante del D2C ha migrado hacia esquemas B2B2C, plataformas de distribución y seguros embebidos, en colaboración con actores tradicionales.
Inversión: menos euforia, más fundamentos
La financiación insurtech en 2025 alcanzó los 199 millones de dólares, posicionándose como el tercer mejor año histórico en la región. A diferencia de ciclos anteriores, el crecimiento actual parece responder más a fundamentos de negocio que a expectativas desmedidas.
Desde Mapfre, Carlos Cendra subraya que este equilibrio entre inversión, nacimientos y cierres demuestra que el ecosistema “madura y se fortalece”, destacando especialmente el rol de las startups multilatinas como motor de crecimiento futuro.
Mirando hacia adelante
El cierre de 2025 deja una conclusión clara: el ecosistema insurtech latinoamericano ha dejado atrás la fase de euforia y se adentra en una etapa de consolidación. Más tecnología, mayor foco en eficiencia, expansión regional y soluciones concretas para la industria tradicional marcan esta nueva etapa.
La gran incógnita, como plantea Bertín, sigue siendo la misma: ¿cuándo emergerá la próxima gran historia de éxito insurtech en América Latina? Todo indica que el terreno está cada vez más preparado para que eso ocurra.
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