Incendios en el centro-sur de Chile: un impacto económico y asegurador significativamente mayor al de Viña 2024
- Seguro Visión

- 20 ene
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Los recientes incendios forestales que han afectado a las regiones de Ñuble y Biobío están configurando uno de los eventos catastróficos más relevantes de los últimos años para la economía regional y, especialmente, para la industria aseguradora chilena. A diferencia de otros grandes siniestros recientes, como el incendio ocurrido en Viña del Mar en 2024, el impacto asegurado de los actuales eventos se perfila como sustancialmente mayor, debido a la naturaleza de los activos afectados.
Barrios consolidados y asegurables
Uno de los elementos clave que distingue estos incendios es que gran parte de las viviendas destruidas corresponden a barrios consolidados, regularizados y con títulos de dominio, lo que contrasta con la situación vivida en Viña del Mar, donde una proporción relevante de las viviendas afectadas correspondía a asentamientos irregulares, sin acceso a seguros tradicionales de incendio, sismo o combinado.
En el caso del centro-sur, los sectores impactados incluyen zonas urbanas formalizadas, áreas periurbanas y predios agrícolas productivos, muchos de ellos con seguros vigentes, tanto a nivel residencial como comercial, agrícola e industrial. Esto implica que el nivel de exposición asegurada es considerablemente más alto, anticipando un mayor volumen de denuncios de siniestros y pagos por parte de las compañías.
Pérdidas económicas preliminares
De acuerdo con estimaciones preliminares recogidas desde fuentes del mercado y análisis sectoriales, las pérdidas económicas totales asociadas a estos incendios superarían los US$ 400 millones solo en las regiones de Ñuble y Biobío. En esta evaluación se consideran:
Viviendas urbanas y rurales destruidas o con daños severos
Infraestructura asociada (galpones, bodegas, instalaciones productivas)
Activos agrícolas, incluyendo cultivos, plantaciones forestales, maquinaria y sistemas de riego
Daños indirectos por interrupción de actividades productivas
Una parte relevante de estas pérdidas corresponde a activos asegurables, lo que marca una diferencia estructural respecto de otros eventos recientes.
Impacto en la industria aseguradora
Desde el punto de vista de los seguros, este siniestro tendrá efectos en múltiples líneas:
Seguros de incendio y adicionales, tanto residenciales como comerciales
Seguros agrícolas y forestales, incluyendo coberturas de activos productivos
Seguros de vehículos, por destrucción de automóviles y maquinaria alcanzados por el fuego
Pérdidas consecuenciales, como interrupción de negocios y lucro cesante, en aquellos casos donde exista cobertura
Asimismo, el evento vuelve a poner presión sobre los programas de reaseguro catastrófico, especialmente en un contexto en que el mercado internacional mantiene criterios más estrictos de suscripción para riesgos climáticos y de incendios forestales.
Un cambio estructural en la evaluación del riesgo
Estos incendios confirman una tendencia que la industria ya venía observando: los incendios forestales han dejado de ser eventos periféricos y rurales, para transformarse en riesgos que impactan directamente zonas urbanas aseguradas. Esto obliga a revisar modelos de riesgo, tarifas, deducibles y criterios de asegurabilidad, especialmente en regiones con interfaz urbano-forestal.
En este nuevo escenario, la prevención, la gestión territorial y la adaptación de los seguros serán claves para la sostenibilidad del sistema, tanto para las aseguradoras como para los asegurados.
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