Ley Fintec entra en una nueva etapa: la CMF prepara el mercado para las Finanzas Abiertas
El Comisionado de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Beltrán de Ramón, expuso los avances en la implementación de la Ley Fintec y sus implicancias para el desarrollo del mercado financiero, destacando especialmente la puesta en marcha del Sistema de Finanzas Abiertas. La presentación se realizó en el marco del Seminario LLM UC “El rol de las fintech en el desarrollo del mercado financiero”, organizado por la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC).
La intervención de Beltrán de Ramón permitió conocer de primera fuente el estado de avance de una de las transformaciones regulatorias y tecnológicas más relevantes que enfrenta actualmente el mercado financiero chileno.
Bajo el título “Implementación de la Ley Fintec y su impacto en el desarrollo del mercado financiero”, el Comisionado repasó los principales avances regulatorios realizados por la CMF, la evolución del Registro de Prestadores de Servicios Financieros (RPSF) y, especialmente, el proceso de implementación del Sistema de Finanzas Abiertas (SFA).
La Ley Fintec busca impulsar un mercado financiero más innovador y competitivo, ampliando el perímetro de supervisión de la CMF e incorporando el Sistema de Finanzas Abiertas. Sus objetivos centrales son fomentar la competencia, promover la inclusión financiera y preservar la estabilidad e integridad del mercado. Para ello, el modelo se sustenta en principios como proporcionalidad, neutralidad, modularidad, integralidad y flexibilidad.
Más que una nueva regulación para las empresas tecnológicas, la Ley Fintec está configurando un nuevo marco para la interacción entre los distintos actores del sistema financiero y, especialmente, para la forma en que se utiliza y comparte la información de los clientes.
Del registro a un ecosistema regulado
Uno de los primeros focos de implementación ha sido el Registro de Prestadores de Servicios Financieros (RPSF), junto con el desarrollo de la regulación necesaria para autorizar y supervisar las distintas actividades Fintec.
La NCG N°502 estableció las reglas para el registro, autorización y obligaciones de los prestadores de servicios financieros contemplados en la Ley Fintec, diferenciando los requerimientos según el tipo de actividad. Entre ellas se encuentran las plataformas de financiamiento colectivo, sistemas alternativos de transacción, intermediarios de instrumentos financieros, enrutadores de órdenes, custodios y servicios de asesoría de inversión y crediticia.
El avance ya muestra una dimensión relevante. Con cifras actualizadas al 20 de septiembre de 2026, el RPSF contabilizaba 224 entidades, mientras que se habían presentado 533 solicitudes de autorización y 412 solicitudes de inscripción, además de una importante actividad de oficios y requerimientos de información por parte de la CMF.
Estos números muestran que la Ley Fintec dejó de ser solamente un proyecto regulatorio y comenzó a modificar efectivamente el perímetro del sistema financiero chileno.
El gran salto: Finanzas Abiertas
Sin embargo, el elemento que probablemente tendrá mayor impacto sobre la forma en que se relacionan las instituciones financieras con sus clientes es el Sistema de Finanzas Abiertas.
La lógica es relativamente simple, aunque su implementación tecnológica y regulatoria es compleja: las personas son consideradas dueñas de su información financiera y pueden autorizar su intercambio entre distintos prestadores de servicios financieros.
Ese intercambio deberá realizarse mediante interfaces de acceso remoto, automatizadas y estandarizadas. El objetivo es generar mejores condiciones para los productos financieros, facilitar la gestión financiera, ampliar las opciones de pagos digitales, empoderar al cliente y elevar los estándares de seguridad y gestión de riesgos.
Para la industria financiera, esto supone un cambio relevante. La información que hoy permanece distribuida entre bancos, compañías de seguros, fintech, cooperativas, cajas de compensación y otros actores podrá, bajo autorización del cliente, comenzar a circular dentro de un ecosistema regulado.
Y ahí aparece una de las principales oportunidades de la Ley Fintec: la competencia ya no dependerá solamente de quién tiene al cliente, sino también de quién es capaz de ofrecerle una mejor experiencia y una propuesta de valor utilizando información disponible con su consentimiento.
Un cambio que también alcanza al seguro
Aunque buena parte de la discusión sobre Finanzas Abiertas suele concentrarse en la banca y los medios de pago, el nuevo escenario también resulta particularmente relevante para la industria aseguradora.
Las compañías de seguros y las insurtech forman parte del ecosistema considerado por el SFA. De hecho, las compañías de seguros participan en el Foro del Sistema de Finanzas Abiertas, instancia consultiva en la que también están representados bancos, fintech, cooperativas, cajas de compensación y emisores de tarjetas. Las insurtechs y los fondos mutuos se incorporaron al Foro durante 2026.
Para el seguro, el acceso autorizado a información financiera puede abrir oportunidades para mejorar la segmentación, desarrollar productos más ajustados al perfil de los clientes y generar nuevas formas de distribución.
También puede favorecer una relación más dinámica con el asegurado: desde procesos de cotización y contratación más simples hasta experiencias de servicio en las que distintas fuentes de información permitan reducir fricciones.
Pero la contracara será una mayor presión competitiva. Si los datos pueden ser utilizados por distintos actores con autorización del cliente, las ventajas construidas exclusivamente sobre la posesión de información pueden comenzar a perder valor.
La infraestructura ya se está construyendo
La CMF no está dejando la implementación del SFA exclusivamente en manos de los participantes privados. El regulador contempla dos infraestructuras claves: un Directorio de Participantes y un Sandbox Tecnológico.
El Directorio será un registro centralizado y regulado de las entidades habilitadas para participar en el sistema, incluyendo información sobre registros, autorizaciones, roles, APIs y certificados digitales. Su propósito es facilitar la identificación, comunicación segura e interoperabilidad entre los participantes.
El Sandbox Tecnológico, denominado ATENA SFA, permitirá realizar pruebas de integración, APIs y modelos de negocio en un entorno controlado antes de la entrada en operación del sistema. Contará con APIs de datos y de iniciación de pagos, además de datos simulados para las pruebas.
Este punto es especialmente relevante: la implementación de Finanzas Abiertas no se plantea como un simple cumplimiento normativo. Requiere que bancos, aseguradoras, fintech y demás participantes sean capaces de conectarse, intercambiar información y operar bajo estándares comunes de seguridad e interoperabilidad.
El calendario ya tiene fechas concretas
La hoja de ruta presentada por la CMF establece hitos específicos.
El Sandbox Tecnológico está previsto para octubre de 2026, nueve meses antes de la entrada en vigencia del SFA. La fecha principal es el 3 de julio de 2027, cuando comenzará a regir el Sistema de Finanzas Abiertas.
Posteriormente, el 1 de septiembre de 2027 vence el plazo para determinadas incorporaciones a la nómina de participantes, mientras que el 3 de julio de 2028 corresponde al registro de los Proveedores de Servicios de Iniciación de Pagos (PSIP) que ya se encuentren operando. El 3 de octubre de 2028 se contempla otro hito para determinadas categorías de participantes.
Por lo tanto, para las empresas que estarán dentro del perímetro del sistema, la preparación ya no puede quedar para 2027.
El desafío: construirlo entre regulador y mercado
La propia CMF plantea que el SFA avanza a paso firme, pero advierte que el desafío es construirlo conjuntamente entre regulador y mercado.
En materia regulatoria, aún existen normas complementarias por emitir. En implementación, los participantes deberán cumplir requerimientos asociados a APIs, seguridad y certificaciones. Y, al mismo tiempo, será necesario mantener un trabajo colaborativo a través del Foro del SFA y del ecosistema financiero.
Pero existe un desafío adicional: conseguir que el usuario final entienda para qué sirve Finanzas Abiertas y qué beneficios puede obtener al autorizar el uso de sus datos.
La CMF plantea precisamente la necesidad de comunicar de manera efectiva estos beneficios, empoderar a las personas respecto del uso de su información y fomentar decisiones financieras informadas.
De la regulación a la competencia
La Ley Fintec representa, en definitiva, algo más profundo que la incorporación de nuevas empresas tecnológicas al perímetro regulatorio.
Su impacto potencial está en modificar la arquitectura sobre la cual funciona el mercado financiero: quién puede participar, qué servicios puede prestar, cómo se intercambia información y, especialmente, cuánto control tendrá el cliente sobre sus propios datos.
Para la industria aseguradora, el desafío será no mirar este proceso como una regulación que afecta principalmente a bancos y fintech.
La incorporación de las compañías de seguros al ecosistema de Finanzas Abiertas puede abrir nuevas oportunidades de distribución, personalización y servicio, pero también puede acelerar la competencia por el cliente y reducir las barreras de información que tradicionalmente han protegido a algunos participantes.
La fecha clave está fijada: 3 de julio de 2027.
A partir de entonces, Finanzas Abiertas dejará de ser principalmente una agenda regulatoria y comenzará a convertirse en una nueva infraestructura del mercado financiero chileno.
Y para aseguradoras, corredores e insurtech, la pregunta ya no será cuándo llegará este cambio, sino qué harán con él cuando los datos comiencen a circular.

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