Renovación de maquinaria minera: el desafío de asegurar correctamente una flota cada vez más sofisticada
- Seguro Visión

- hace 1 día
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La gran minería chilena atraviesa un proceso de renovación y expansión de sus equipos, impulsado por nuevas inversiones y por la necesidad de mantener la productividad de operaciones cada vez más intensivas en capital. Entre enero y mayo de 2026, la inversión en equipamiento minero alcanzó los US$352 millones, un 14,4% más que en igual período de 2025, según cifras de Cochilco.
La incorporación de nuevos camiones y maquinaria en operaciones como Codelco Andina y Escondida refleja la magnitud de este proceso. Sin embargo, el crecimiento de las flotas plantea un desafío que va más allá de la adquisición y puesta en operación de los equipos: asegurar que cada activo esté correctamente protegido frente a los distintos riesgos que enfrenta durante su vida operacional.
El mercado chileno de seguros para equipos móviles mineros representa aproximadamente US$500 millones anuales en primas. No existe, sin embargo, una obligación legal general que exija asegurar esta maquinaria. En la práctica, buena parte de esta exigencia surge de los contratos entre empresas mandantes y contratistas, lo que puede generar diferencias importantes en las condiciones y niveles de cobertura.
Los antecedentes y recomendaciones que sustentan este análisis fueron publicados por Agenda Logística, a partir de información proporcionada por Lucas Behncke, especialista en seguros de equipos móviles y flota de Ventus Group.
El riesgo de estar asegurado, pero insuficientemente asegurado
Uno de los principales riesgos asociados a la renovación de flotas es que el valor asegurado deje de representar el costo real necesario para reponer el equipo.
En maquinaria de gran tonelaje, la diferencia puede ser significativa. Un camión minero nuevo puede alcanzar actualmente valores de entre US$3,5 millones y US$6,5 millones. Por ello, utilizar como referencia el precio histórico de adquisición puede generar una brecha importante entre el valor declarado y el costo efectivo de reposición.
“Cuando una póliza se inició hace tres o cuatro años con el valor de compra original, y hoy ese mismo equipo cuesta 20% o 30% más por tipo de cambio y costos logísticos, la empresa cree que está cubierta y en realidad está subasegurada sin saberlo”, explica Behncke, según recoge Agenda Logística.
El problema no es únicamente patrimonial. En determinadas circunstancias, un valor asegurado inferior al valor real puede configurar una situación de infraseguro, con el consecuente impacto en el monto de una eventual indemnización.
El costo de reposición va mucho más allá del precio de compra
Determinar correctamente el valor asegurable de una máquina requiere considerar todos los costos necesarios para que el activo vuelva a estar operativo.
En equipos mineros importados, esto puede incluir transporte internacional y nacional, seguros de transporte, aranceles, montaje, instalación, componentes especializados y puesta en marcha. Ignorar alguno de estos elementos puede provocar que el monto asegurado sea insuficiente frente a una pérdida total.
La magnitud del problema aparece también en estudios internacionales citados por el sector. En un 77% de las instalaciones analizadas, los valores declarados fueron considerados inadecuados y, en un 41% de los casos, representaban menos de la mitad del costo real de reposición.
Para una operación minera, donde un solo activo puede representar varios millones de dólares, una diferencia de esta magnitud puede transformarse rápidamente en una pérdida patrimonial relevante.
Cuando la máquina deja una faena y todavía no llega a la siguiente
La movilidad constituye otra dimensión que requiere especial atención.
Una máquina puede estar adecuadamente asegurada mientras opera dentro de una faena, pero la situación puede cambiar cuando es trasladada hacia otro proyecto, rajo u operación. No todas las pólizas de equipos contratistas contemplan automáticamente estos desplazamientos, por lo que resulta necesario revisar las condiciones contractuales y determinar si corresponde incorporar un endoso o contratar una cobertura específica de transporte.
El período de traslado genera una exposición diferente a la existente durante la operación normal. El equipo puede estar fuera de la faena, en carretera, en tránsito o en proceso de instalación en su nuevo destino.
El siniestro no termina cuando se repara el equipo
Otro aspecto que puede quedar relegado frente a la preocupación por asegurar el activo físico es el impacto financiero que genera su paralización.
Una póliza que cubre el daño material de un camión o maquinaria no necesariamente cubre los ingresos que la empresa deja de percibir mientras el equipo permanece fuera de servicio. En una operación minera, esta diferencia puede ser especialmente relevante cuando se trata de activos críticos para mantener los niveles de producción.
Por ello, resulta necesario evaluar si corresponde incorporar coberturas de lucro cesante, pérdida por paralización o interrupción del negocio, considerando la función específica que desempeña cada equipo dentro del proceso productivo.
El desafío se extiende a contratistas y subcontratistas
La gestión de seguros en minería tampoco puede limitarse a los activos que pertenecen directamente a la compañía mandante.
Según información proporcionada por Ventus Group y recogida por Agenda Logística, aproximadamente el 78% de la fuerza laboral minera corresponde a contratistas, lo que convierte a la cadena de subcontratación en un componente fundamental de la gestión de riesgos.
En este contexto, las empresas mandantes deben verificar que sus contratistas y subcontratistas mantengan vigentes los seguros exigidos contractualmente, tanto para sus equipos como para responsabilidad civil.
Responsabilidad civil: el otro gran frente de exposición
Finalmente, la incorporación de nuevos equipos obliga a revisar las coberturas de responsabilidad civil frente a terceros.
Una maquinaria de gran tamaño puede provocar daños de considerable magnitud a personas, infraestructura, otros equipos o instalaciones durante su operación, traslado, mantenimiento o ingreso a una faena.
Por ello, la revisión debe considerar si los límites de responsabilidad contratados resultan suficientes para el nivel de exposición existente y si las condiciones de la póliza son coherentes con las actividades que efectivamente desarrolla el equipo.
De asegurar activos a gestionar riesgos
La renovación de maquinaria minera está transformando también la forma en que las compañías deberían abordar sus seguros. El desafío ya no consiste simplemente en determinar si un camión o una excavadora tienen una póliza vigente.
La pregunta relevante es si el seguro corresponde efectivamente al valor, uso, ubicación, movilidad y criticidad operacional del activo.
Registrar oportunamente cada nuevo equipo, actualizar periódicamente sus valores, incorporar los costos reales de reposición, revisar los traslados entre faenas, evaluar las consecuencias de una paralización y auditar la cobertura de contratistas y responsabilidad civil son elementos que deberían integrarse a la planificación de la flota.
En un sector donde un solo equipo puede tener un valor de varios millones de dólares, la diferencia entre tener un seguro y estar correctamente asegurado puede ser determinante.
Fuente: Agenda Logística, sobre la base de antecedentes de Cochilco y declaraciones de Lucas Behncke, especialista en seguros de equipos móviles y flota de Ventus Group.
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