Siniestros de gran magnitud en Santiago: incendios en Universidad de Chile, La Vega Central y Parque de Los Reyes
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- hace 8 horas
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La jornada del domingo 9 de febrero de 2026 quedará marcada por una serie de incendios de gran escala que impactaron distintos puntos de la Región Metropolitana de Santiago, movilizando a decenas de compañías de Bomberos y generando preocupación ciudadana por la magnitud de los siniestros y sus consecuencias materiales.
Además de los grandes eventos que afectaron al laboratorio de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Chile y al tradicional mercado de La Vega Central, durante esa misma noche se registró un incendio significativo en las cercanías del Parque de Los Reyes, añadiendo un foco de emergencia más dentro de la capital.
Incendio en laboratorio de la Universidad de Chile
La intervención de Bomberos en un laboratorio de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile en la comuna de La Pintana fue una de las primeras emergencias de la jornada. El siniestro se declaró durante la noche del sábado y se extendió hasta la madrugada del domingo, movilizando a múltiples compañías ante la presencia de materiales combustibles y sustancias químicas propias de un laboratorio.
Aunque no se reportaron personas lesionadas, el trabajo bomberil fue complejo y requirió evaluar protocolos adicionales dada la presencia de insumos técnicos en el recinto académico.
Las causas se mantienen en investigación por parte de Bomberos y equipos técnicos especializados, en el marco de los procedimientos habituales para siniestros que involucran espacios con cargas materiales de alto riesgo.
Incendio de gran escala en La Vega Central
Una de las emergencias más visibles se produjo en La Vega Central, donde un incendio de gran magnitud afectó entre 60 y 70 locales comerciales, destruyendo parcial o totalmente puestos de venta y mercancías, especialmente alimentos frescos, productos agrícolas y bienes de comerciantes minoristas.
El evento se originó en la madrugada del domingo, obligando al Cuerpo de Bomberos de Santiago a declarar tercera alarma de incendio y desplegar más de una decena de compañías para circunscribir las llamas, que se propagaron rápidamente por la estructura contigua del mercado.
A pesar de que no se reportaron víctimas fatales, sí hubo bomberos con lesiones leves y comerciantes con pérdidas materiales millonarias, lo que profundiza el impacto socioeconómico en uno de los espacios comerciales más importantes de la ciudad.
La Vega Central y un patrón que se repite
La Vega Central es uno de los principales polos de abastecimiento de alimentos de Santiago y del país. Su estructura, caracterizada por:
construcciones antiguas,
alta densidad de locales contiguos,
instalaciones eléctricas exigidas al máximo,
y una elevada carga combustible,
crea un escenario particularmente propenso a la propagación rápida del fuego, tal como quedó demostrado en el reciente siniestro que obligó a declarar tercera alarma de incendio.
Este tipo de configuración no es exclusiva de La Vega. Mercados tradicionales en otras ciudades del país comparten condiciones similares, lo que ha derivado en emergencias de gran impacto en el pasado reciente.
Antecedentes en Concepción y Temuco
En Concepción, incendios de gran magnitud han afectado históricamente sectores comerciales tradicionales y mercados, generando pérdidas millonarias y prolongadas interrupciones en la actividad económica local. Las investigaciones posteriores han apuntado reiteradamente a fallas eléctricas, infraestructura obsoleta y ausencia de compartimentación adecuada como factores agravantes.
Un escenario similar se vivió en Temuco, donde incendios en mercados y centros de comercio popular no solo destruyeron decenas de locales, sino que además pusieron en evidencia la insuficiencia de sistemas de detección temprana, redes húmedas y planes de emergencia integrales, elementos hoy considerados estándar en infraestructuras comerciales modernas.
Estos eventos, sumados al reciente incendio en La Vega Central, configuran un patrón que se repite y que trasciende lo coyuntural.
Una obligación pendiente: modernizar los mercados de abasto
La recurrencia de incendios en mercados tradicionales sugiere —y en la práctica obliga— a avanzar hacia una modernización profunda de las instalaciones de abasto del país, abordando aspectos clave como:
Renovación de sistemas eléctricos, acorde a las cargas reales de operación.
Sectorización y cortafuegos que limiten la propagación del fuego.
Sistemas automáticos de detección y extinción, especialmente en zonas de bodegaje.
Planes de emergencia y evacuación actualizados, con capacitación periódica a locatarios.
Fiscalización permanente, tanto municipal como sectorial.
La preservación del patrimonio comercial y cultural que representan estos mercados no puede seguir descansando en infraestructuras que no responden a los estándares de riesgo actuales.
Incendio en los límites del Parque de Los Reyes
Adicionalmente, durante la misma noche del 9 de febrero se registró un incendio de gran proporción en el entorno del Parque de Los Reyes, sector urbano tradicional que bordea la ribera sur del río Mapocho en la comuna de Santiago.
El siniestro afectó principalmente áreas cercanas a sectores verdes y algunos talleres o galpones próximos, exigiendo nuevamente la intervención de varias compañías de Bomberos. Según los reportes preliminares, el fuego alcanzó estructuras menores y vegetación seca, lo que facilitó su propagación inicial.
En este caso, aunque no hubo un nivel de daños materiales tan profundo como el de La Vega Central, el incidente generó preocupación entre los vecinos por la cercanía residencial y la alta densidad de público en zonas de recreación, además de provocar cortes preventivos de tránsito y apoyo de Carabineros para el resguardo del perímetro.
El trabajo conjunto entre Bomberos y equipos municipales permitió controlar el incendio antes de que alcanzara viviendas aledañas o instalaciones más densas.
Consecuencias operativas y reacciones
Tras los tres siniestros simultáneos o sucesivos en distintos sectores de Santiago, las autoridades han destacado:
La coordinación intersectorial entre Bomberos, Carabineros, equipos municipales y servicios de emergencia.
La no existencia de víctimas fatales, lo que fue valorado como resultado del rápido accionar y las labores de evacuación preventiva en los casos con riesgo humano.
La urgencia de continuar con pericias técnicas para determinar las causas de cada siniestro, en particular en recintos complejos como laboratorios y mercados tradicionales.
En La Vega Central, mientras tanto, los locatarios afectados han comenzado a organizarse para enfrentar la reconstrucción y recuperación de sus fuentes de trabajo, con apoyo logístico y de autoridades regionales.
Reflexión en torno a la prevención y gestión de riesgos
La ocurrencia de múltiples incendios de gran escala en una sola noche pone de manifiesto la necesidad de fortalecer la prevención, la mitigación y la gestión integral de riesgos urbanos, especialmente en:
infraestructuras antiguas o con alta densidad de locales contiguos,
espacios educativos con alto uso de materiales especializados,
zonas verdes y espacios de alta concentración ciudadana.
Esto incluye la necesidad de normas de seguridad estructural claras, protocolos de emergencia actualizados y campañas de concientización ciudadana para fortalecer la resiliencia urbana ante eventos críticos.
La rápida respuesta de Bomberos y los equipos de emergencia fue un factor determinante para evitar pérdidas humanas mayores, pero las consecuencias materiales subrayan la importancia de una cultura de prevención sostenida en el tiempo.
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