Un nuevo ciclo económico y su impacto en el mercado asegurador chileno
- Seguro Visión

- hace 1 hora
- 3 Min. de lectura
Todo indica que 2026 podría marcar el inicio de un nuevo ciclo de crecimiento para la economía chilena, con efectos directos y positivos sobre el mercado asegurador. El repunte del precio del cobre, el impulso a proyectos de inversión largamente postergados y las señales tempranas del nuevo gobierno en materia de crecimiento y empleo configuran un escenario que, de consolidarse, favorecerá de manera transversal a la industria de los seguros.
El cobre vuelve a empujar la economía
El alto precio del cobre vuelve a posicionarse como uno de los principales motores de la economía nacional. Un mayor ingreso por exportaciones fortalece las cuentas fiscales, mejora las expectativas de inversión y dinamiza sectores clave como la minería, la construcción, el transporte y los servicios asociados. Todos ellos son intensivos en seguros, tanto en coberturas patrimoniales como en seguros de personas.
Históricamente, los períodos de precios elevados del cobre han coincidido con mayor demanda por seguros industriales, de ingeniería, responsabilidad civil, transporte y seguros colectivos, lo que anticipa un entorno favorable para el sector.
Inversión: destrabar proyectos como señal clave al mercado
Uno de los anuncios más relevantes del nuevo gobierno es su compromiso de resolver, en los primeros 45 días de gestión, proyectos de inversión por cerca de US$ 12.000 millones que ya cuentan con Resolución de Calificación Ambiental (RCA) aprobada y que se encuentran a la espera de una decisión del Ejecutivo. A esto se suma la intención de facilitar proyectos por casi US$ 20.000 millones durante el primer año de gobierno.
Desde la perspectiva aseguradora, la reactivación de esta cartera de inversiones es especialmente relevante. Cada nuevo proyecto implica una cadena de necesidades de cobertura: seguros de construcción y montaje, garantías, seguros de responsabilidad, seguros ambientales, seguros de transporte y, posteriormente, seguros operacionales.
Más allá de los montos, la señal de destrabar inversiones tiene un efecto inmediato en la confianza empresarial, un factor clave para la toma de decisiones de largo plazo y para la contratación de coberturas más sofisticadas.
Empleo, ingresos y seguros de personas
El crecimiento económico proyectado también viene acompañado de planes orientados a mejorar el empleo, lo que tiene un impacto directo en el mercado de seguros de vida, salud y protección financiera. Un mayor nivel de empleo formal suele traducirse en un aumento de los seguros colectivos, beneficios laborales y coberturas complementarias, tanto para grandes empresas como para pymes.
Además, cuando las expectativas económicas mejoran, las personas tienden a planificar más y a proteger su patrimonio, lo que impulsa la contratación de seguros de vida con ahorro, seguros de salud y seguros generales para el hogar y vehículos.
Un escenario favorable, pero con nuevos desafíos
Si bien el contexto es auspicioso, el mercado asegurador enfrenta también desafíos relevantes. El aumento de la actividad económica suele ir acompañado de mayor exposición a riesgos, desde eventos climáticos extremos hasta riesgos operacionales, cibernéticos y regulatorios. En este sentido, el crecimiento del mercado no solo será cuantitativo, sino también cualitativo, con una mayor demanda por soluciones de gestión integral de riesgos.
Asimismo, la industria deberá responder a clientes más exigentes, que esperan procesos de contratación y liquidación más ágiles, productos flexibles y un mayor uso de tecnología.
El seguro como socio del crecimiento
En este nuevo ciclo económico, el seguro está llamado a cumplir un rol estratégico: acompañar el desarrollo, proteger la inversión y dar estabilidad financiera en un entorno de mayor dinamismo. Cuando la economía crece, el seguro deja de ser visto solo como un costo y pasa a ser un habilitador del crecimiento.
Si las condiciones macroeconómicas se consolidan y los anuncios de inversión se traducen en proyectos concretos, 2026 podría transformarse en un año clave para el mercado asegurador chileno, no solo en términos de primas, sino también en relevancia estratégica dentro del desarrollo económico del país.
Comentarios