Aluvión en San Carlos de Apoquindo: Reale Seguros llama a revisar las coberturas y denunciar oportunamente los daños
Tras las inundaciones y el arrastre de barro que afectaron a viviendas y vehículos en Las Condes, la compañía recomienda contactar a la aseguradora, verificar las condiciones particulares de las pólizas y coordinar las evaluaciones y reparaciones antes de tomar medidas por cuenta propia.
El aluvión que afectó al sector de San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, volvió a poner en evidencia la importancia de conocer el alcance real de los seguros frente a fenómenos naturales. Las inundaciones y el arrastre de barro que dañaron viviendas y vehículos no solo movilizaron a los equipos de emergencia, sino que también plantearon una pregunta práctica para los afectados: ¿qué cubre efectivamente la póliza contratada y cómo activar sus prestaciones?
Ante esta situación, Michel Delgado, gerente corporativo de Desarrollo de Negocios de Reale Seguros, llamó a los asegurados a denunciar oportunamente los daños y revisar las condiciones de sus contratos antes de asumir que todos los perjuicios estarán cubiertos.
“Todos los seguros que hoy día se venden de vehículos y de viviendas están regulados por una póliza o contrato de seguros depositado en la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que se puede revisar en la sección Depósito de Pólizas de cmf.cl. Es importante conocer las condiciones de cada contrato para saber qué riesgos están cubiertos y cómo proceder ante un siniestro”, explicó el ejecutivo.
El llamado apunta a una distinción fundamental: que una póliza contemple riesgos de la naturaleza no significa necesariamente que cubra cualquier daño provocado por un aluvión. La protección efectiva depende de las coberturas contratadas, las cláusulas adicionales, los límites, los deducibles y las exclusiones aplicables a cada caso.
Denunciar el siniestro y coordinar la respuesta
La primera recomendación es contactar cuanto antes a la compañía aseguradora, informar los daños y seguir las instrucciones para la inspección y evaluación de los perjuicios. Registrar los bienes afectados y conservar fotografías y otros antecedentes puede facilitar la liquidación del siniestro.
En el caso de los vehículos alcanzados por agua o barro, Delgado aconsejó no intentar moverlos por cuenta propia y comunicarse con la aseguradora para coordinar su traslado mediante una grúa cuando corresponda. Esta precaución permite evitar riesgos adicionales y facilita que el automóvil sea evaluado de acuerdo con el procedimiento establecido por la compañía.
Reale Seguros también informó sobre el despliegue de sus equipos para atender a los clientes afectados. “En Reale Seguros todo nuestro equipo ya está desplegado en el sector para ir en ayuda de nuestros asegurados”, señaló Delgado.
Qué revisar en el seguro de vivienda
En las viviendas afectadas, la revisión debe comenzar por identificar si la póliza contempla los riesgos que dieron origen a los daños. No basta con que el contrato mencione fenómenos naturales: es necesario comprobar si incluye expresamente inundaciones, aluviones o daños por ingreso de agua y barro, y bajo qué condiciones opera esa protección.
Entre los principales aspectos que deben revisar los asegurados están:
Daños a la construcción: verificar la cobertura de pisos, muros, instalaciones y otros elementos de la vivienda.
Mobiliario y contenidos: confirmar si los bienes del interior están asegurados y cuáles son los límites aplicables.
Exclusiones y deducibles: identificar las situaciones excluidas y la parte del daño que debe asumir el asegurado.
Gastos adicionales: comprobar si existen beneficios para alojamiento temporal u otros desembolsos derivados del siniestro.
Condiciones particulares: revisar los montos asegurados, las cláusulas adicionales y las condiciones específicas contratadas.
También es importante distinguir entre los daños al inmueble y los sufridos por sus contenidos, ya que pueden estar sujetos a coberturas y límites diferentes.
En los vehículos, la cobertura también depende de la póliza
Para los automóviles afectados, el asegurado debe confirmar si su contrato contempla daños por inundación o aluvión. La existencia de un seguro automotor no garantiza, por sí sola, que cualquier consecuencia del ingreso de agua o barro esté cubierta.
La recomendación es informar el estado del vehículo, evitar intervenciones que puedan agravar los daños y coordinar con la compañía su traslado y evaluación. La aseguradora deberá determinar, conforme a las condiciones del contrato, las reparaciones o indemnizaciones que correspondan.
La importancia de conocer el contrato antes de la emergencia
La CMF mantiene un Depósito de Pólizas de acceso público en el que se pueden consultar los textos de los contratos y sus cláusulas adicionales. Esta herramienta permite conocer las condiciones generales de los seguros, aunque el alcance de la protección individual debe verificarse también en las condiciones particulares de cada asegurado.
El episodio de San Carlos de Apoquindo recuerda que la gestión de un siniestro no comienza cuando ocurre la emergencia: también exige conocer anticipadamente las coberturas contratadas, sus límites y exclusiones, y los procedimientos para solicitar asistencia.
En una emergencia de esta naturaleza, denunciar a tiempo, documentar los daños y coordinar las actuaciones con la compañía aseguradora son pasos esenciales para facilitar la evaluación del siniestro y determinar las prestaciones que correspondan conforme a la póliza.

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