Golf y seguros: una relación histórica marcada por el riesgo, la estrategia y la visión de largo plazo
- Seguro Visión

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La relación entre el golf y los seguros no es anecdótica ni reciente. A lo largo de más de dos siglos, ambos mundos han evolucionado en paralelo, unidos por una misma lógica: anticipar la incertidumbre, gestionar el riesgo y privilegiar la estrategia por sobre la improvisación.
Ejemplos históricos: aseguradores en el origen del golf moderno
Desde el siglo XVIII, muchos de los primeros clubes de golf en Escocia e Inglaterra fueron impulsados por comerciantes, banqueros y aseguradores, actores clave del naciente mercado de seguros marítimos y patrimoniales.
Algunos ejemplos relevantes:
The Honourable Company of Edinburgh Golfers (1744): entre sus miembros fundadores había abogados, comerciantes y profesionales ligados al comercio y la protección patrimonial.
Royal & Ancient Golf Club of St Andrews: históricamente vinculado a élites económicas, donde los seguros y la banca tenían fuerte presencia.
En Estados Unidos, a fines del siglo XIX, ejecutivos de compañías como Aetna y Prudential participaron activamente en la fundación de clubes privados, entendidos como espacios de networking y confianza.
Estos clubes funcionaban como verdaderas plataformas relacionales, fundamentales para un sector donde la reputación y la palabra eran tan valiosas como los contratos escritos.
Aseguradoras y golf en el siglo XX: patrocinio y posicionamiento
Durante el siglo XX, la relación se hizo explícita a través del patrocinio deportivo. Varias aseguradoras globales vieron en el golf un reflejo natural de sus valores de marca:
Allianz: patrocinador histórico de torneos internacionales y circuitos amateurs, asociando su marca a la planificación y la precisión.
Zurich Insurance: sponsor del Zurich Classic of New Orleans del PGA Tour, uno de los torneos más reconocidos del circuito profesional.
AXA: fuerte presencia en el golf femenino y en programas de desarrollo, alineando el deporte con su discurso de protección y largo plazo.
Generali y Aviva: apoyos recurrentes a clubes y torneos corporativos en Europa.
El golf ofrecía —y sigue ofreciendo— algo muy valorado por el sector: tiempo, conversación y relaciones de largo plazo, un bien escaso en un mundo cada vez más acelerado.
El golf como metáfora del seguro
La analogía entre golf y seguros es directa:
No gana quien arriesga todo en cada golpe, sino quien administra bien sus errores.
El éxito se construye con disciplina, consistencia y visión de largo plazo.
Cada decisión implica evaluar consecuencias, costos y probabilidades.
Exactamente los mismos principios que rigen la suscripción de riesgos, la tarificación y la gestión de carteras aseguradoras.
El seguro de hoy: del green al riesgo moderno
En el contexto actual, la relación entre golf y seguros también se ha transformado. Hoy, muchas aseguradoras no solo patrocinan el deporte, sino que aseguran el ecosistema completo del golf, incluyendo:
Seguros de responsabilidad civil para clubes y torneos.
Coberturas para eventos climáticos extremos, cada vez más frecuentes.
Seguros para infraestructura, maquinaria y sistemas de riego.
Coberturas de interrupción de negocio por incendios, sequías o inundaciones.
Seguros personales para jugadores profesionales y amateurs (accidentes, invalidez, vida).
En este sentido, el golf refleja muy bien el seguro contemporáneo: ya no se trata solo de proteger activos tradicionales, sino de anticipar riesgos complejos, sistémicos y cambiantes, desde el cambio climático hasta la responsabilidad ambiental.
Una relación que mira al futuro
Hoy, tanto el golf como la industria aseguradora enfrentan desafíos comunes: sostenibilidad, inclusión, digitalización y adaptación a nuevas generaciones. Sin embargo, el vínculo histórico permanece vigente porque se basa en una idea esencial:
La incertidumbre no se elimina, se gestiona.
Y en eso, tanto el golf como los seguros siguen jugando el mismo partido.
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