Know Your Customer (KYC): un pilar estratégico en la relación entre aseguradoras y asegurados
- Seguro Visión

- hace 10 horas
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En un entorno regulatorio cada vez más exigente y con riesgos crecientes de fraude y delitos financieros, el concepto de Know Your Customer (KYC) —o “Conoce a tu cliente”— se ha consolidado como un elemento esencial en la gestión de las compañías de seguros.
El KYC comprende el conjunto de políticas, procedimientos y controles que permiten a una organización identificar, verificar y comprender realmente a sus clientes, tanto antes como durante toda la relación comercial. En el ámbito asegurador, no se trata simplemente de cumplir con una formalidad normativa, sino de proteger la sostenibilidad del negocio, fortalecer la confianza y prevenir riesgos legales y reputacionales.
Más que pedir un documento de identidad
Existe la idea errónea de que el KYC consiste únicamente en solicitar un RUT al momento de contratar una póliza. En realidad, se trata de un proceso estructurado y continuo que acompaña toda la vida del asegurado dentro de la compañía.
Un sistema KYC completo incluye, al menos:
Identificación formal del cliente, persona natural o jurídica.
Verificación de la identidad mediante documentos oficiales o herramientas digitales.
Conocimiento del propósito y naturaleza de la relación, entendiendo qué tipo de cobertura requiere y cuál es el perfil económico del cliente.
Evaluación del riesgo, clasificando al cliente según criterios objetivos.
Seguimiento continuo, que permita detectar cambios relevantes o comportamientos inusuales.
En seguros, este conocimiento no solo permite cumplir con la normativa de prevención de lavado de activos, sino también evaluar correctamente el riesgo técnico y comercial que la compañía asume.
La importancia del KYC en el sector asegurador
El mercado asegurador, al igual que la banca o el sector financiero, puede ser utilizado de forma indebida para el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo o esquemas de fraude. Sin un sistema KYC sólido, una aseguradora podría:
Emitir pólizas a identidades falsas o suplantadas.
Facilitar operaciones para ocultar el origen ilícito de fondos.
Ser utilizada en esquemas de fraude o evasión.
Exponerse a sanciones regulatorias, multas o pérdida de licencias.
Por ello, el KYC es hoy un componente central de cualquier sistema moderno de compliance y prevención de delitos financieros.
Ventajas de aplicar correctamente el KYC en seguros
1. Reducción del riesgo legal y regulatorio
Un sistema bien implementado demuestra diligencia debida ante supervisores y reduce significativamente el riesgo de sanciones.
2. Prevención del fraude
Conocer el perfil real del asegurado permite detectar suplantaciones, inconsistencias en declaraciones y posibles fraudes antes de que se materialicen siniestros indebidos.
3. Protección de la reputación
Los escándalos financieros afectan directamente la confianza en la marca. El KYC actúa como una barrera preventiva frente a crisis reputacionales.
4. Mejor segmentación y gestión técnica
Comprender el perfil económico y operativo del cliente permite aplicar controles proporcionales y mejorar la tarificación y gestión de cartera.
5. Fortalecimiento del gobierno corporativo
El KYC alimenta procesos críticos como la monitorización de operaciones, la evaluación de riesgos y el reporting interno.
El KYC como sistema vivo
Uno de los aspectos más relevantes es que el KYC no termina en la emisión de la póliza. La relación con el asegurado evoluciona: cambian sus circunstancias, su actividad económica, su exposición al riesgo.
El seguimiento continuo permite detectar:
Cambios significativos en el comportamiento.
Operaciones inusuales o incoherentes con el perfil declarado.
Señales de alerta que puedan activar revisiones reforzadas.
Así, el KYC se convierte en un sistema dinámico que acompaña toda la vida del contrato.
KYC y prevención del blanqueo de capitales
En materia de prevención de lavado de activos, el KYC constituye la primera línea de defensa. Sin conocimiento real del cliente, resulta imposible identificar operaciones sospechosas o justificar adecuadamente el origen de los fondos.
Para las aseguradoras, esto implica integrar el KYC dentro de su modelo operativo, combinando herramientas tecnológicas, análisis de riesgo y formación especializada.
Un modelo de negocio más seguro y sostenible
Más allá del cumplimiento normativo, el KYC contribuye a construir un modelo de negocio más sólido y sostenible. Permite a las compañías de seguros operar con mayor transparencia, reducir riesgos estructurales y fortalecer la confianza de asegurados, reguladores e inversionistas.
En definitiva, conocer realmente al asegurado no es solo una obligación legal: es una ventaja competitiva y una condición esencial para la estabilidad del mercado asegurador moderno.
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