Madrid pone al reaseguro latinoamericano en el centro de la agenda
La primera Madrid Reinsurance Week reúne en la capital española a aseguradoras, reaseguradoras, corredores, gerentes de riesgos y especialistas de Europa, Latinoamérica y el Caribe, en un encuentro que busca convertir a Madrid en un nuevo punto de conexión para el mercado reasegurador internacional.
Madrid está viviendo esta semana un encuentro que puede adquirir una importancia creciente para la industria aseguradora latinoamericana. Entre el 15 y el 17 de septiembre se desarrolla la primera edición de Madrid Reinsurance Week, una iniciativa que reúne a más de 300 profesionales del seguro y el reaseguro en el Hotel Wellington de la capital española.
La propuesta tiene una particularidad: no pretende solamente convertirse en una nueva conferencia del calendario asegurador internacional, sino posicionar a Madrid como un punto de encuentro entre Europa, Latinoamérica y el Caribe, aprovechando los vínculos empresariales, financieros y profesionales que existen entre ambas regiones.
Y para América Latina, el tema no es menor.
El reaseguro como infraestructura invisible del seguro
Para el asegurado, el reaseguro prácticamente no existe. La relación contractual está con una compañía de seguros, pero detrás de muchas de las grandes coberturas existe una estructura internacional de transferencia y distribución del riesgo.
Esto adquiere especial relevancia en países expuestos a terremotos, catástrofes naturales, riesgos climáticos, grandes proyectos de infraestructura, energía, minería, aviación, transporte marítimo y otros riesgos de alta severidad.
El mercado latinoamericano necesita, por tanto, capacidad de reaseguro. Y necesita también acceso a conocimiento técnico, modelos de riesgo, capacidad de suscripción y capital internacional.
La primera edición de Madrid Reinsurance Week llega precisamente en un momento en que la industria enfrenta riesgos cada vez más complejos e interconectados. Cambio climático, grandes catástrofes, ciberriesgos, inteligencia artificial, nuevas infraestructuras y riesgos emergentes están modificando las necesidades de cobertura y las condiciones bajo las cuales el mercado puede asumir determinados riesgos.
¿Por qué Madrid?
La aspiración de Madrid no es desplazar a plazas históricas como Londres, Miami o Dubái, sino aprovechar una posición diferente: actuar como puente entre Europa y los mercados latinoamericanos y caribeños.
La primera edición cuenta con la participación de aseguradoras, reaseguradoras, corredores, gerentes de riesgos, suscriptores, peritos, ajustadores y especialistas en riesgos complejos.
Ese carácter transversal es particularmente relevante.
El reaseguro no se negocia solamente entre una aseguradora y un reasegurador. Detrás de una gran operación pueden intervenir corredores, actuarios, ingenieros de riesgos, abogados, ajustadores, especialistas en modelación catastrófica y gerentes de riesgos de las empresas aseguradas.
Crear un espacio donde todos estos actores puedan encontrarse permite, además de hacer negocios, compartir información y construir relaciones que posteriormente pueden traducirse en capacidad para los mercados latinoamericanos.
Chile: un mercado que conoce el valor del reaseguro
Para Chile, la discusión resulta especialmente cercana.
El país es uno de los mercados con mayor exposición sísmica del mundo y ha desarrollado durante décadas una estructura aseguradora y reaseguradora capaz de absorber eventos de gran magnitud.
La experiencia del terremoto de 2010 constituye un ejemplo particularmente ilustrativo. La industria aseguradora chilena pudo enfrentar un evento de enorme severidad gracias, entre otros factores, a la transferencia de una parte importante del riesgo hacia los mercados internacionales de reaseguro. La propia Madrid Reinsurance Week ha utilizado el caso chileno para destacar la función del reaseguro en la absorción financiera de grandes catástrofes.
La lección es importante: la capacidad aseguradora de un país no depende solamente del capital que tienen sus compañías de seguros, sino también de su capacidad para acceder al capital internacional cuando ocurre un evento extraordinario.
Latinoamérica necesita más capacidad, pero también más conocimiento
El desafío para América Latina no es solamente conseguir capacidad de reaseguro.
La región enfrenta una brecha de protección significativa frente a terremotos, inundaciones, huracanes, incendios forestales y otros riesgos naturales. A esto se suman nuevos riesgos asociados a infraestructura, energía, transición climática, tecnología y ciberseguridad.
Por eso, la relación entre Latinoamérica y los mercados internacionales de reaseguro tiene una dimensión que va más allá de la transferencia financiera.
También implica transferencia de conocimiento.
Los mercados internacionales aportan modelos de evaluación de riesgos, experiencia acumulada en grandes siniestros, herramientas de ingeniería, análisis de exposición y metodologías para determinar cuánto riesgo puede asumir una compañía y cuánto debe transferir.
Para mercados como el chileno, esto resulta particularmente relevante cuando aparecen nuevos riesgos para los cuales todavía existe poca experiencia histórica local.
Un mercado latinoamericano más conectado
La iniciativa madrileña también refleja una transformación de la industria aseguradora latinoamericana.
Las grandes compañías de la región forman parte de grupos internacionales o mantienen relaciones permanentes con mercados de reaseguro globales. Los corredores internacionales tienen presencia regional y las empresas multinacionales requieren programas de seguros capaces de funcionar simultáneamente en distintos países.
En ese contexto, los vínculos entre España y Latinoamérica pueden adquirir una relevancia adicional.
Madrid puede convertirse en un espacio donde confluyan aseguradores y reaseguradores europeos con compañías, corredores y gerentes de riesgos latinoamericanos, facilitando relaciones que después se proyecten hacia México, Brasil, Chile, Colombia, Perú, Argentina y otros mercados de la región.
La presencia de profesionales latinoamericanos en el programa de Madrid Reinsurance Week —incluyendo una sesión específica sobre los nuevos retos climáticos y la asegurabilidad bajo presión en Latinoamérica— muestra que la región no está siendo considerada simplemente como un mercado receptor, sino como uno de los focos de discusión del nuevo escenario asegurador.
El desafío de asegurar lo que viene
El gran tema que subyace a la reunión de Madrid es probablemente más amplio que el reaseguro.
Es la asegurabilidad.
¿Cuánto riesgo climático puede absorber el mercado? ¿Cómo se determina el precio de riesgos cuya frecuencia y severidad están cambiando? ¿Qué capacidad existe para cubrir nuevas infraestructuras energéticas? ¿Cómo se modelan los ciberriesgos? ¿Qué ocurrirá con aquellos riesgos que aumentan más rápido que la capacidad del mercado para medirlos?
Son preguntas especialmente relevantes para Latinoamérica, una región que necesita aumentar su cobertura aseguradora y, al mismo tiempo, enfrenta una concentración importante de riesgos naturales y económicos.
Para Chile, además, existe una pregunta adicional: cómo seguir construyendo una industria capaz de responder a grandes eventos sin trasladar todo el costo al asegurado ni comprometer la solvencia de las compañías.
Madrid busca entrar en el calendario internacional
La primera Madrid Reinsurance Week todavía está construyendo su lugar en el calendario mundial del reaseguro. Pero su propuesta apunta a una necesidad concreta: fortalecer los vínculos entre los mercados europeos y latinoamericanos y generar un espacio especializado para discutir riesgos que ya no reconocen fronteras.
Más de 300 profesionales participan en esta primera edición, que se desarrolla durante tres jornadas y aborda temas relacionados con programas internacionales, inteligencia artificial, riesgos energéticos en Latinoamérica, nuevas amenazas climáticas y gestión de riesgos, entre otros.
Para Chile, observar lo que ocurre en Madrid no es mirar un mercado lejano.
Es mirar uno de los lugares donde se discute una parte fundamental de la arquitectura financiera que permite asegurar nuestros principales riesgos.
Porque cuando ocurre un gran terremoto, un huracán, una inundación o una catástrofe de dimensiones extraordinarias, el reaseguro deja de ser invisible.
Y es entonces cuando se descubre cuánto de la capacidad de recuperación de una economía depende de un mercado que opera, muchas veces, a miles de kilómetros del lugar donde ocurre el siniestro.

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