Todos los Santos reabre el debate sobre el seguro de decesos en España: cubre a 21,8 millones de personas, pero más de la mitad de la población sigue sin protección
Según datos de UNESPA, el 44,3% de los españoles tenía un seguro de decesos al cierre de 2025. Las aseguradoras amplían el producto con telemedicina, asistencia jurídica y dependencia, mientras buscan llegar a los más jóvenes.
Pocos productos de seguros están tan arraigados en una cultura como el de decesos en España. Nacido a comienzos del siglo XX al alero de hermandades gremiales y cajas populares de ahorro, durante décadas se cobró puerta a puerta y pasó de una generación a otra dentro de las familias.
Con la llegada del Día de Todos los Santos, el 1 de noviembre, el producto vuelve a la conversación. Un reportaje de El Español publicado el 31 de octubre recoge las cifras más recientes del sector y la visión de varias compañías sobre su evolución.
21,8 millones de asegurados y una penetración de 44,3%
De acuerdo con datos de UNESPA citados por el medio, el seguro de decesos protegía a 21,8 millones de personas al cierre de 2025, equivalentes al 44,3% de la población española. Según un cálculo propio a partir de ese porcentaje, el 55,7% restante no tenía cubierto su sepelio mediante esta vía.
La cifra es elevada si se compara con otros ramos de personas, pero también revela un techo. La penetración se concentra en hogares que heredan la póliza familiar, mientras que las nuevas generaciones muestran menor interés por contratarla.
Del trámite funerario a la asistencia familiar
El producto cubre la gestión integral del fallecimiento: la atención de la llamada, el traslado, los certificados de defunción, los trámites en el registro, la funeraria, las flores y el entierro o la incineración. Las pólizas suelen abarcar a toda la familia y a varias generaciones, y no tienen edad máxima de permanencia.
Paloma Ladrón de Guevara, directora de Producto e Inteligencia de Negocio de Santalucía, explicó que el seguro de decesos "normalmente está orientado a una cobertura de ámbito familiar". Esa característica explica tanto su difusión como su permanencia en el tiempo.
El reportaje ilustra el costo de algunos servicios asociados: una esquela a página completa en La Voz de Galicia cuesta unos US$9.800 (8.800 euros) según su tarifa oficial. Se trata de una conversión aproximada.
Telemedicina, asistencia jurídica y dependencia
Para ganar relevancia, las aseguradoras han incorporado coberturas que se usan en vida y no solo al momento del fallecimiento. Entre ellas figuran la telemedicina, la asistencia en viaje, el asesoramiento jurídico y la protección ante situaciones de dependencia. Además de Santalucía, el reportaje incluye la visión de Helvetia Caser y Aura Seguros.
Manuel Cepero, responsable de Asistencia Familiar de Helvetia Caser, identificó el principal desafío del ramo: "El reto sigue siendo aumentar la penetración entre los jóvenes".
Una referencia para Latinoamérica
El caso español ofrece una lección para los mercados latinoamericanos, donde los seguros de sepelio y asistencia funeraria compiten con soluciones informales. La experiencia muestra que un producto de prima baja puede alcanzar una penetración masiva cuando resuelve una necesidad concreta, se transmite como parte del patrimonio familiar y se comercializa con cercanía.
No obstante, también advierte sobre el riesgo de depender de la tradición: si el producto no evoluciona hacia servicios útiles en vida, la base de asegurados envejece y el crecimiento se estanca.
La conclusión es clara: el seguro de decesos demuestra que la promesa aseguradora puede convertirse en un hábito cultural. Mantenerla vigente exige ofrecer valor en vida, sin perder la confianza que durante un siglo ha permitido a millones de familias resolver uno de los momentos más difíciles.

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