Robo de vehículos asegurados cae 15,8% en el primer semestre, pero recuperación sigue siendo un desafío
- Seguro Visión

- hace 1 día
- 5 min de lectura
Entre enero y junio de 2026 fueron sustraídos 5.851 vehículos asegurados, 15,8% menos que en igual período del año anterior. Sin embargo, la tasa de recuperación se aproxima al 45%, mientras la industria plantea avanzar en interoperabilidad de cámaras, control fronterizo y coordinación entre las distintas autoridades para mejorar los resultados.
El robo de vehículos asegurados continúa mostrando una evolución favorable en Chile, aunque las cifras también evidencian desafíos pendientes para la industria aseguradora y las autoridades.
De acuerdo con información de la Asociación de Aseguradores de Chile (AACH), durante los primeros seis meses de 2026 se registraron 5.851 vehículos asegurados sustraídos, lo que representa una disminución de 15,8% respecto de igual período de 2025. La caída equivale a 1.099 vehículos menos robados en términos interanuales.
La tendencia coincide con los registros de Carabineros. Según datos de Transparencia ProActiva, entre enero y julio de 2026 se registraron 19.099 vehículos encargados por delitos de robo, un 14,8% menos que las 22.409 unidades contabilizadas durante el mismo período de 2025.
Sin embargo, detrás de la disminución de los robos existe otro indicador que preocupa especialmente al sector asegurador: la recuperación de los vehículos sustraídos.
Solo cerca del 45% de los vehículos asegurados es recuperado
De acuerdo con los antecedentes entregados por la AACH, la tasa de recuperación de los vehículos asegurados robados se aproxima al 45%. Esto significa que alrededor del 55% restante no logra ser encontrado.
Una parte importante de estos vehículos termina siendo desarmada para comercializar sus piezas y partes. Otra modalidad consiste en trasladarlos por vía terrestre hacia otros países, entre ellos Bolivia, Paraguay y Venezuela.
Dentro de este último fenómeno destacan especialmente las camionetas utilizadas en faenas mineras del norte de Chile, que por sus características y ubicación pueden ser particularmente atractivas para las redes dedicadas al robo y posterior traslado de vehículos.
Para la industria, por lo tanto, reducir el número de robos constituye solo una parte del desafío. También resulta necesario aumentar significativamente la capacidad de recuperación.
En este sentido, el director ejecutivo de la AACH, Marcelo Mosso, ha manifestado la preocupación del sector por mejorar las cifras de recuperación.
Mayor control fronterizo
Uno de los ámbitos en los que se han producido avances es el control fronterizo y la coordinación internacional.
Desde la industria destacan el mayor control en las fronteras, el trabajo desarrollado conjuntamente con Aduanas y una mejor relación con las autoridades bolivianas.
Esta coordinación resulta especialmente relevante considerando que parte de los vehículos robados en Chile puede ser trasladada hacia Bolivia. El establecimiento de canales de comunicación con las autoridades de ese país permite avanzar en la identificación de vehículos y, cuando son encontrados, facilitar su retorno a Chile.
La recuperación adquiere además una importancia económica significativa para las compañías de seguros.
Cuando un vehículo asegurado es robado, la compañía inicia el proceso correspondiente de búsqueda y recuperación. Si el automóvil es encontrado dentro de los primeros 30 días, puede ser devuelto a su propietario, previa reparación cuando corresponda.
Si transcurre ese período sin que el vehículo sea encontrado, se activa la indemnización conforme a las condiciones de la póliza. Si posteriormente el automóvil es recuperado, la compañía puede disponer de él comercialmente.
Chile todavía tiene espacio para mejorar
Las cifras de Carabineros muestran que el fenómeno de los robos afecta a un universo mucho mayor que el de los vehículos asegurados.
Entre enero y julio de 2026 fueron encargados por robo 19.099 vehículos, de los cuales 11.739 habían sido recuperados a julio, equivalente aproximadamente al 61% del total.
La diferencia respecto de la tasa de recuperación de los vehículos asegurados evidencia que ambas estadísticas responden a universos distintos y, por lo tanto, no son directamente comparables. No obstante, permiten dimensionar la magnitud del desafío de recuperación.
La AACH ha utilizado además como referencia la experiencia estadounidense, donde en 2025 solo alrededor del 21% de los vehículos robados permaneció sin recuperar, según información citada por la asociación.
La comparación muestra que existe un amplio espacio para mejorar las capacidades de localización y recuperación en Chile.
Interoperabilidad: una pieza clave
Uno de los principales desafíos planteados por la industria es avanzar hacia una mayor interoperabilidad de los sistemas de cámaras y registros de vehículos.
Actualmente existen distintos sistemas de lectura de patentes instalados en municipios, autopistas, centros comerciales y otros lugares. El problema, según la AACH, es que estos sistemas no necesariamente están integrados entre sí.
La posibilidad de conectar esta información permitiría reconstruir con mayor rapidez los desplazamientos de un vehículo denunciado por robo: saber, por ejemplo, cuándo pasó por una determinada carretera o cuándo ingresó a un centro comercial.
“Necesitamos mejorar eso”, ha planteado la industria, apuntando a la necesidad de una mayor coordinación entre los distintos actores que disponen de información relevante.
El desafío, por tanto, no consiste necesariamente en instalar más cámaras, sino en hacer que las cámaras y los sistemas existentes puedan comunicarse entre sí.
Una tarea que requiere coordinación público-privada
La AACH ha señalado que se encuentra trabajando con autoridades del Gobierno, particularmente con la Subsecretaría de Seguridad Pública y las seremías correspondientes, para abordar distintas medidas destinadas a combatir el robo de vehículos.
Entre las materias planteadas también aparece la necesidad de mejorar la seguridad en determinadas rutas. En particular, se ha destacado la situación de las rutas 78 y 68, que concentran conjuntamente una proporción muy relevante del robo de camiones de carga debido a su conexión con los principales puertos de la zona central.
Asimismo, se ha planteado la conveniencia de contar con un registro único de permisos de circulación, de manera que la información pueda estar disponible en línea y de forma integrada entre las distintas municipalidades.
Del robo a la recuperación
Para las compañías de seguros, la disminución de 15,8% en los robos de vehículos asegurados constituye una señal positiva. Menos robos significan, en principio, una menor frecuencia de uno de los siniestros de mayor impacto dentro del seguro automotor.
Pero el desafío no termina con la denuncia del robo.
Encontrar el vehículo, impedir que sea desarmado o trasladado fuera del país y devolverlo a su propietario constituye una segunda batalla, en la que la tecnología y la coordinación entre instituciones pueden marcar una diferencia sustancial.
En este ámbito, la industria aseguradora puede aportar información y capacidades tecnológicas, pero difícilmente puede resolver por sí sola un problema que involucra a policías, municipios, autopistas, centros comerciales, Aduanas, autoridades fronterizas y organismos de otros países.
La evolución de las cifras durante 2026 muestra que es posible avanzar. El próximo desafío será conseguir que una proporción cada vez mayor de los vehículos sustraídos pueda ser localizada y recuperada, reduciendo así las pérdidas para los propietarios, las aseguradoras y, en definitiva, para todo el sistema.
Comentarios